Famosa por la samba y las playas, pero también por la violencia armada, Río de Janeiro fue escenario de una operación policial contra el poderoso Comando Vermelho, que se ha convertido en la más letal de su historia, repleta de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y las facciones que dominan barrios populares densamente poblados.

Las barriadas pobres de Río de Janeiro son escenario de frecuentes operativos policiales contra el crimen organizado, lo que a menudo resulta en tiroteos con traficantes que dejan a la población civil atrapada en el fuego cruzado.

La reciente operación provocó un caos significativo en la ciudad, obligando al cierre o bloqueo total de vías centrales y dejando a ciudadanos varados y sin transporte. Para agravar la interrupción, presuntos criminales utilizaron más de 50 autobuses para construir barricadas.
Este tipo de estrategia armada nunca ha frenado a los grupos delictivos en las favelas, dice a la AFP la experta brasileña en crimen organizado, Carolina Grillo.

Las autoridades de Río insisten “desde hace décadas en operaciones policiales espectaculares” que “son incapaces de frenar la expansión territorial de los grupos criminales”, advierte Grillo, socióloga y coordinadora del Grupo de Estudios de las Nuevas Ilegalidades de la Universidad Federal Fluminense de Río.

La defensoría pública del estado de Río de Janeiro cifró este miércoles en 132 el número de muertos en la megaoperación policial, de la víspera contra el narcotráfico, lo que duplica las cifras oficiales hasta el momento.
“La última actualización es de 132 muertos”, indicó en un email a la AFP la asesoría de comunicación de la defensoría pública, un órgano que ofrece asistencia jurídica a los más desfavorecidos.

Por su parte, el gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, indicó que el balance oficial de la víspera se mantenía en una sesentena de muertos, pero avisó de que este “iba a cambiar”, puesto que los fallecidos solo se contabilizan cuando llegan a la morgue.

Los vecinos hallaron este miércoles decenas de cadáveres en una de las zonas donde tuvo lugar la operación.
Los cadáveres fueron dispuestos cerca de una de las principales vías del Complejo da Penha. Hasta el momento no hay información oficial sobre si forman parte del balance de 60 presuntos criminales muertos que, informó la víspera el gobierno de Río. La operación contó con 2.500 agentes movilizados.
La operación más mortífera en Río hasta la fecha había ocurrió en 2021, durante la pandemia de COVID-19, y resultó en 28 muertes en un solo día.
Con información de AFP.










