El mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva aseguró este miércoles, 17 de junio, que jamás se ha considerado una figura de izquierda.

Sus declaraciones tuvieron lugar durante un intercambio distendido con varios dirigentes en París, Francia, en el contexto de la cumbre del G7, organismo integrado por las siete economías más desarrolladas del planeta.
Una expresión registrada por un micrófono abierto puso de manifiesto una llamativa autodefinición política del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
🚨🇧🇷🇫🇷🇪🇺 | MICROFONO ABIERTO: La voz de Lula se filtró en la reunión del G7 durante una conversación con Friedrich Merz y Kristalina Georgieva.
— La Derecha Diario (@laderechadiario) June 17, 2026
"Hoy el mundo no es de izquierda, es la verdad. Yo nunca fui de izquierda, solo fui un dirigente sindical". pic.twitter.com/KoL0LbGk3r
La grabación, que se difundió en las últimas horas, expone un enfoque más pragmático, en aparente contraste con la línea ideológica que históricamente ha caracterizado al mandatario brasileño.
Durante una conversación sobre la prolongada presencia de administraciones republicanas en Estados Unidos y de ejecutivos conservadores en Francia, Kristalina Georgieva preguntó a Lula si había llegado al poder en 2002 identificándose como un dirigente de izquierda.
El mandatario brasileño respondió que no.
“Nunca me consideré una figura de izquierdas. Fui un dirigente sindical que cultivó una estrecha relación con los movimientos sindicales de Alemania, Italia y con la UGT de España”, señaló.

La escena tuvo lugar mientras Lula sostenía una conversación relajada con el canciller alemán Friedrich Merz y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
Sin percatarse de que el micrófono permanecía activado y captaba la conversación, el presidente brasileño ofreció una valoración franca y sin rodeos sobre el panorama político internacional.

Más adelante, el mandatario recordó que durante los años ochenta recibió una invitación para viajar a Rusia, cuando aún formaba parte de la Unión Soviética, aunque finalmente no pudo desplazarse a Moscú debido a que era catalogado como “anticomunista”.
“En 1980, me invitaron a un congreso en Rusia. No fui porque estaba condenado en virtud de la Ley de Seguridad Nacional. Viajé por Europa recabando apoyo. Y fue entonces cuando empezaron a tratarme como un anticomunista”, añadió.
Más adelante, el presidente brasileño dijo que su par estadounidense, Donald Trump, no debe “meterse en las elecciones de Brasil” de octubre, en las que el izquierdista buscará la reelección.

Trump es un aliado del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, cuyo hijo, el senador Flávio Bolsonaro, será el principal rival de Lula en los comicios.
El mandatario estadounidense “tiene derecho a tener sus preferencias electorales”, pero “las elecciones de Brasil son un problema de Brasil”, dijo Lula en Ginebra, tras participar como invitado en la cumbre del G7 en Francia.
