Alemania es el sexto país con más casos de coronavirus en el mundo para un total de 20.581, pero solo han muerto 72 personas, lo que significa una tasa de mortalidad de 0,35%. Muy inferior a la de Italia (8%) o España (4%) los dos países más afectados en Europa.
A partir de estos datos surge la pregunta sobre cómo Alemania ha logrado controlar la cantidad de muertes a pesar de que hay muchos diagnosticados. Tres teorías podrían explicar esta situación.
La primera tiene que ver con el tiempo en el que se dio el brote. En Italia se reportaron 20 muertos solo una semana después de que se detectó igual número de infectados, lo que podría significar que había muchos más enfermos de los que se diagnosticaron pues el tiempo que lleva contraer la enfermedad hasta la muerte promedia las tres semanas.
Mientras tanto, en Alemania se iniciaron las pruebas rápidamente. “Alemania reconoció su brote muy temprano. Vamos dos o tres semanas antes de algunos países vecinos”, explicaba el virólogo Christian Drosten a Zeit.
“Lo hicimos porque realizamos muchos diagnósticos, testamos mucho. Ciertamente se nos pasaron casos en esa primera fase. Pero no creo que nos hayamos perdido un brote importante”, agregó.
En este país se estableció el método del Hospital Universitario Charité de Alemania, que de acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, es el que mejores resultados genera.
La ventaja de detectar el virus rápidamente es que quienes lo sufrían dejaron de viajar, sobre todos los jóvenes que son quienes más lo transmiten a los mayores, para quienes las consecuencias son peores.
La otra teoría también está relacionada con la edad y es que los alemanes que se infectaron son más jóvenes que los de sus países vecinos. La media de edad de los enfermos es de 47 años y solo el 20% son mayores de 60 años.
En el caso de Italia, el 26% de la población es mayor de 65 años, la mayor en Europa, por lo que allí hay una cantidad más susceptible a sufrir consecuencias graves.
La tercera hipótesis vuelve a estar relacionada con los test. Alemania adoptó una postura muy parecida a la de Corea del Sur, que se trata de hacer la mayor cantidad de diagnósticos de la enfermedad.
En Alemania se han hecho 4.000 pruebas por cada millón de personas y en España esta cifra es de solo 625.
Sin embargo, es posible que las muertes aumenten de forma exponencial pues se puede repetir el fenómeno que se dio en Corea del Sur, que a medida de que pasaron las semanas fue aumentando la cantidad de muertes pasando de un 0,5% al 1,1% entre el 1 y el 20 de marzo.
