De Venezuela a Israel, numerosos líderes condenaron el incidente ocurrido el sábado en Washington, donde el presidente estadounidense, Donald Trump, fue evacuado después de que un tirador intentara irrumpir en la gala anual con los corresponsales acreditados en la Casa Blanca.

Entre las primeras reacciones, como cabía esperar dada su amistad con el mandatario, se encuentran las del presidente de Argentina, Javier Milei, o el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quienes han celebrado que el presidente haya resultado ileso.
“Nos alivia saber que el Presidente y la Primera Dama se encuentran bien y a salvo”, manifestó Netanyahu en su nombre y en el de su mujer, Sara. “Enviamos nuestros mejores deseos de una pronta y completa recuperación al agente de policía herido y felicitamos al Servicio Secreto de los Estados Unidos por su rápida y decisiva actuación”, añadió.
Otra amiga de Trump, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, declaró su “plena solidaridad” y su “más sincero afecto” al presidente Trump, a la primera dama Melania, al vicepresidente JD Vance y a todos los presentes “por lo ocurrido en la Cena de los Corresponsales de la Casa Blanca de anoche”.

“Ningún odio político puede encontrar espacio en nuestras democracias. No permitiremos que el fanatismo envenene los lugares del libre debate y de la información. La defensa de la civilización debe seguir siendo la barrera infranqueable contra toda deriva intolerante, en protección de los valores que fundan nuestras naciones”, manifestó.
Un muy “preocupado” Viktor Orbán dedicó “pensamientos y oraciones” a su amigo Trump y a la primera dama Melania en nombre del pueblo húngaro, al que sigue representando como primer ministro saliente del país.
Rivales como el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, también trasladaron mensajes de ánimo a Trump. “La prensa libre es fundamental en este país y la violencia nunca es aceptable”, indicó el gobernador.

En este apartado, no obstante, destaca por encima de todo el mensaje de la expresidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y una de las grandes voces del partido Demócrata, Nancy Pelosi, cuyo marido Paul fue agredido en 2022 por un individuo vinculado con movimientos conspiratorios de la ultraderecha norteamericana.
“Como persona cuya familia ha sufrido violencia política, mis oraciones están con el agente herido y con todos los afectados por el trauma de estos horribles incidentes”, indicó Pelosi antes de declarar su “gran alivio” ante la ausencia de víctimas.
Contra la violencia política

Acompañando a los mensajes de apoyo, los líderes internacionales han aprovechado para condenar un nuevo episodio de violencia política en torno a Trump, como ya ocurrió durante el intento fallido para acabar con su vida en 2024, en un mitin en Pensilvania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, como su jefa diplomática, Kaja Kallas, reiteraron al respecto que “la violencia política no tiene cabida en una democracia” y que un evento “destinado a honrar la libertad de prensa jamás debería convertirse en un escenario de miedo”.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también se sumó a las condenas antes de asegurar que “la violencia nunca es el camino” y que “la humanidad solo avanzará a través de la democracia, la convivencia y la paz”.

Un “consternado” primer ministro británico Keir Starmer denunció que “cualquier ataque a las instituciones democráticas o a la libertad de prensa debe ser condenado en los términos más enérgicos posibles”. El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó que el “ataque armado contra el Presidente de los Estados Unidos anoche es inaceptable”, que “la violencia no tiene cabida en una democracia” y que Donald Trump tiene “todo” su apoyo.
El canciller alemán, Friedrich Merz, dijo que “la violencia no tiene cabida en una democracia” y que el pueblo “decide por mayoría de votos, no con armas”.
“La violencia y las amenazas contra políticos y periodistas socavan la democracia y son inaceptables”, declaró por su parte el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson. “Mis pensamientos están con todos aquellos afectados por el incidente, incluidos los periodistas suecos que asistieron a la cena”, añadió.

“Nos alegra que nadie haya resultado herido”, manifestó por su parte el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. “En las democracias, la lucha se libra con ideas; no hay lugar para ninguna forma de violencia”, añadió.
*Con información Europa Press
