El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó a su jefa de gabinete, Susie Wiles, que será reemplazada por el ‘número dos’ de esta, Stephen Miller, el próximo lunes, una medida adoptada días después de la debacle de los republicanos en las elecciones legislativas de mitad de mandato.

El inquilino de la Casa Blanca anunció en sus redes sociales que Miller, al que ha descrito como “uno de (sus) asesores de mayor confianza, asumirá” el nuevo puesto este 9 de noviembre.
En el mismo mensaje, ha agradecido la “excepcional” labor y el “trabajo estupendo” de Wiles, la primera mujer en estar al frente de su gabinete. La hasta ahora secretaria general de la Casa Blanca “pasará a formar parte de la Operación Política de Trump”, ha dicho el mandatario, sin dar más detalles.
Orgullosamente leal a Trump y a su movimiento populista Make America Great Again (MAGA), Miller tiene 41 años y no es un consejero en la sombra, como fue durante casi dos años la discreta Susie Wiles.
Siempre vestido con trajes de corte impecable, igual de cómodo ante los fans MAGA que ante las cámaras, Miller no rehúye los debates.

Licenciado por la universidad de Duke, donde dirigía un periódico estudiantil conservador, Miller diseñó la política de decretos presidenciales que Trump ha utilizado masivamente, sin dudar en apelar a leyes promulgadas hace décadas o incluso en el siglo XIX, para justificar desde las redadas migratorias hasta los aranceles.
Fue Miller quien, según el Wall Street Journal, dio órdenes al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) para que aumentara este año la cifra de detenidos y deportados.

Esas órdenes desembocaron en las redadas migratorias en una tienda Home Depot de Los Ángeles el año pasado que desencadenaron enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales, y en la decisión de Trump de enviar a miles de soldados.
Miller, que creció en Santa Mónica (Los Ángeles) se volcó sin dudar a las redes sociales para enfrentarse a los demócratas que acusaron a Trump de autoritarismo.
“Llevamos años diciendo que esta es una lucha para salvar la civilización. Cualquiera con ojos puede verlo”, dijo Miller.
En enero de este año otros incidentes, los tiroteos de dos personas por parte de ICE en Mineápolis, volvieron a encender las críticas, pero Miller decidió pedir aun más detenciones.
Cuando el Congreso debatía el gran proyecto legislativo del segundo mandato de Trump, a mediados del año pasado, Miller espetó: “Estaremos debatiendo estos asuntos sobre las ruinas de Occidente si no controlamos la migración”.

Miller evitó en gran medida las luchas internas caóticas que dominaron la Casa Blanca en el primer mandato de Trump. Este consejero que gusta de aparecer ante las cámaras se mantuvo leal y siguió junto a su jefe incluso cuando el primer gobierno del magnate republicano desembocó en el asalto al Capitolio estadounidense el 6 de enero de 2021.
