Estados Unidos sumó a Venezuela y Cuba a la lista de países cuyos ciudadanos deberán depositar fianzas de hasta 15.000 dólares para solicitar visas B1/B2 a partir del 21 de enero.
Esta medida no asegura la aprobación del visado y obliga a ingresar y salir solo por los aeropuertos autorizados, bajo riesgo de negación de entrada y complicaciones migratorias futuras.

Fianzas de hasta 15.000 dólares para solicitar visas B1/B2
A partir del 21 de enero de 2026, el Departamento de Estado de los Estados Unidos ampliará su programa de bonos o fianzas para visas de no inmigrante (B1/B2, negocios y turismo), para incluir a Venezuela y Cuba entre los países cuyos ciudadanos deberán depositar fianzas reembolsables de hasta 15 000 dólares antes de que su solicitud de visa pueda avanzar.
Esta política forma parte de un programa piloto que ha sido expandido significativamente y que actualmente cubre 38 países, muchos de ellos en África, Asia y ahora también en América Latina, como se informa en AP News.
Las fianzas, que pueden ser de 5.000, 10.000 o 15.000 dólares, según lo determine el funcionario consular durante la entrevista, no garantizan la aprobación de la visa.
Si un solicitante paga sin que un oficial consular lo haya solicitado, el monto no será reembolsado, incluso si luego se niega la visa.
De acuerdo a lo que se registra en Semana, el propósito declarado de esta medida, introducida bajo la administración actual y basada en criterios como altas tasas de permanencia más allá de lo autorizado (overstays), es reducir la estadía irregular en el país.
Esto ha generado críticas por constituir una barrera económica para viajeros de países en desarrollo.

Condiciones adicionales y puertos de entrada obligatorios
La regla de la fianza obliga a que quienes depositen estos bonos ingresen y salgan de los Estados Unidos únicamente por tres aeropuertos designados.
Estos son el John F. Kennedy International Airport (JFK), en Nueva York; el Washington Dulles International Airport (IAD), en el área de Washington D.C. y el Boston Logan International Airport (BOS), en Massachusetts.
El pago de la fianza se realiza después de que el consular indique que el solicitante es elegible para la visa, a través de la plataforma en línea Pay.gov del Departamento del Tesoro.
El bono es reembolsable si el titular sale del país dentro del tiempo autorizado o si su visa es denegada, pero no sustituye ni reduce el análisis de elegibilidad consular, que sigue siendo discrecional.
La fianza reembolsable ha sido descrita por el Gobierno de Estados Unidos como una herramienta para fortalecer el control migratorio y reducir la permanencia irregular de visitantes,
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y defensores de migrantes señalan que el alto costo puede hacer que la visa sea inaccesible para muchas personas, especialmente de economías con ingresos promedio bajos.

Un artículo de The Time, relata que la expansión de este programa y su aplicación a países como Venezuela y Cuba se produce en medio de un marco más amplio de políticas migratorias más estrictas que incluyen entrevistas consulares obligatorias, mayor exigencia de datos personales y controles adicionales.
Lo anterior ha generado preocupación internacional por su impacto en las relaciones diplomáticas, el turismo y los viajes de negocios.
