En los últimos días de enero de 2026, varios gobiernos europeos han actualizado sus recomendaciones oficiales de viaje para ciudadanos que planean visitar Estados Unidos, en un gesto poco común hacia un país tradicionalmente considerado un destino seguro y cercano para turistas y viajeros internacionales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia emitió una advertencia en la que aconseja a sus ciudadanos evitar el centro de la ciudad de Minneapolis, en el estado de Minnesota, debido a protestas vinculadas con las recientes políticas de inmigración del Gobierno estadounidense.
En su comunicado, el ministerio no prohíbe viajar, pero recalca la importancia de “mantenerse informado, evitar concentraciones y limitar los desplazamientos si es necesario”, señalando que la situación local puede evolucionar rápidamente.
La recomendación francesa se produce en un contexto de tensiones públicas y operativos de seguridad, especialmente relacionados con la aplicación de la ley de inmigración en varias ciudades norteamericanas. Funcionarios franceses subrayan que la advertencia es preventiva y está pensada para que los viajeros gestionen mejor sus propios riesgos antes y durante el viaje.
Por su parte, el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores de Alemania emitió su propio aviso de viaje para ciudadanos alemanes que se dirigen a Estados Unidos.
Según el comunicado, Berlín advierte sobre “riesgos vinculados a la aplicación de leyes migratorias y situaciones de orden público”, particularmente en zonas donde se han registrado protestas o enfrentamientos con autoridades encargadas de inmigración.
La advertencia alemana aclara que no constituye una declaración política contra Estados Unidos, sino que busca proporcionar información imparcial en un contexto que Berlín describe como “de tensiones elevadas”.

Tensiones en Minneapolis y otras ciudades generan alertas de viaje en Europa
El texto menciona que manifestaciones y posibles choques con fuerzas de seguridad pueden ocurrir en lugares como Minneapolis y otras urbes, por lo que aconseja a los viajeros mantenerse vigilantes, evitar aglomeraciones y seguir las instrucciones de las autoridades locales.
Fuentes oficiales de ambas naciones insisten en que estos avisos no implican una prohibición de viajar, sino un llamado a la precaución ante circunstancias que consideran que pueden afectar la seguridad y la experiencia de sus ciudadanos en territorio estadounidense.
Esta tendencia no es aislada; según Newsweek, en los últimos meses varios países europeos han actualizado advertencias sobre los requisitos de entrada a Estados Unidos.
Esto incluye la necesidad de declarar el género asignado al nacer en los formularios de autorización electrónica de viaje (ESTA) y la estricta aplicación de las reglas migratorias en los puntos fronterizos.

La coordinación de este tipo de advertencias entre gobiernos europeos refleja preocupaciones compartidas sobre las políticas migratorias y de seguridad en Estados Unidos.
La acumulación de recomendaciones similares de otros países sugiere una percepción diplomática más amplia de que los viajeros deben informarse cuidadosamente y prepararse para posibles desafíos antes de planificar sus viajes a Estados Unidos.
