El John F. Kennedy Center for the Performing Arts, emblema cultural de Estados Unidos, atraviesa su mayor crisis en décadas: el presidente Donald Trump ha añadido su nombre al icónico edificio.
Este hecho ha desatado una ola de cancelaciones de conciertos, demandas de congresistas y protestas de la familia Kennedy, que advierten que el cambio viola la ley federal que protege la memoria histórica del expresidente John F. Kennedy.

El choque cultural: artistas cancelan conciertos y denuncian politización
De acuerdo a lo que se ha dicho en medios como People, la comunidad artística reaccionó con indignación ante la medida.
Músicos y compañías cancelaron presentaciones, argumentando que no podían asociarse con un espacio que ahora lleva el nombre de un presidente en ejercicio.
Entre los afectados estuvo el reconocido jazzista Christian McBride, quien suspendió su concierto de Nochebuena. El presidente de la institución, designado por Trump, respondió amenazando con demandas por incumplimiento contractual.
Miembros de la familia Kennedy han expresado su rechazo, calificando el renombramiento de “irrespetuoso” y advirtiendo que planean acciones simbólicas y legales para restaurar el nombre original del centro.
🇺🇸 | DATO: El Kennedy Center es el segundo edificio en Washington que cambia el nombre del presidente Donald J. Trump este mes, después del cambio de nombre hace dos semanas del Instituto de Paz de los Estados Unidos a Instituto de Paz Donald J. Trump. pic.twitter.com/H0Wq2hCM9T
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) December 18, 2025
Guerra legal y política: el Congreso busca revertir la decisión
En el plano legislativo, varios congresistas demócratas presentaron demandas para anular la decisión de la junta directiva, argumentando que solo el Congreso puede modificar el nombre de memoriales federales.
Además, se han propuesto proyectos de ley para prohibir que propiedades públicas sean renombradas en honor de presidentes en ejercicio, lo que sentaría un precedente para futuras administraciones, como se indica en Newsweek.
La Casa Blanca defiende la medida como un homenaje a la gestión de Trump en la revitalización financiera y estructural del Kennedy Center, aunque algunos miembros de la junta directiva han denunciado irregularidades en la votación que aprobó el cambio.

Por su parte, miembros de la familia de John F. Kennedy expresaron su indignación en plataformas como X (antes Twitter) e Instagram, criticando fuertemente la decisión del renombramiento.
Maria Shriver, periodista miembro de la reconocida familia, catalogó el cambio como “más allá de la comprensión” y cuestionó la intención de Trump de asociar su nombre al memorial de su tío.
Jack Schlossberg, nieto de Kennedy, también utilizó redes para desconfiar de la votación, alegando que algunos miembros de la junta fueron silenciados durante la sesión.
