El presidente estadounidense, Donald Trump, desdeñó el martes los pasos de baile del líder venezolano Nicolás Maduro, al que acusó de querer imitarle, aunque reconoció —por otra parte— que su esposa Melania “odia” su propio estilo.
Trump explicó y celebró ante una conferencia de legisladores republicanos la captura del líder venezolano. Durante sus explicaciones aludió al estilo de Maduro: “Se sube ahí y trata de imitar un poco mi baile”, dijo.


Trump habló en el Centro de Artes Kennedy en Washington, que recientemente fue rebautizado como Centro Trump-Kennedy. “Pero es un tipo violento, y ha matado a millones de personas. Ha torturado. Tienen una cámara de tortura en medio de Caracas que están cerrando”, aseguró, sin más detalles. Trump tampoco ahondó en sus vagos planes de “gobernar” Venezuela a distancia.

Maduro aparecía regularmente en el escenario bailando al ritmo de un remix techno de su lema 'No War, Yes Peace’ mientras las fuerzas estadounidenses se concentraban en el Caribe en septiembre de 2025, una actitud burlona que —según el diario The New York Times— disgustó a la Casa Blanca e influyó en la decisión de lanzar la operación militar sobre Venezuela.

“Los frecuentes bailes públicos de Maduro y otras muestras de despreocupación en las últimas semanas hicieron que algunos miembros del equipo de Trump llegaran a la conclusión de que el presidente venezolano se estaba burlando de ellos e intentaba llamar la atención sobre lo que creía que era un bluf (montaje), según dos de esas personas, que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a hablar sobre las conversaciones confidenciales”, señaló el medio neoyorquino.
“A finales de diciembre, Maduro rechazó un ultimátum del presidente Donald Trump para que abandonara el cargo y partiera hacia un exilio dorado en Turquía, según varios estadounidenses y venezolanos involucrados en las conversaciones sobre la transición”, agregó el diario de Nueva York.
Trump, de 79 años, por su parte, baila la canción disco ‘Y.M.C.A.’ en sus mítines, una coreografía que ha sido reutilizada innumerables veces por seguidores y críticos en redes sociales.
Mientras hablaba de la prohibición, impuesta por su administración, de que personas trans compitan en deportes femeninos de mujeres y niñas, Trump hizo una imitación exagerada de lo que dijo ser una halterófila trans.

“Mi esposa odia cuando hago esto”, dijo Trump. A su juicio “es tan poco presidencial”, continuó. “Ella odia cuando bailo”, acabó confesando. “¿Se imaginan a FDR bailando?”, añadió en referencia al expresidente Franklin D. Roosevelt, que estuvo en el cargo de 1933 a 1945 y quedó paralizado de cintura para abajo por la polio en 1921.
