Las autoridades de Rusia celebraron la investidura de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela para “proteger la soberanía” del país caribeño, tras la captura del dictador venezolano, Nicolás Maduro, durante el operativo militar perpetrado el sábado por Estados Unidos sobre Caracas.
El Ministerio de Exteriores ruso indicó en un comunicado que esta decisión busca proteger, además, los “intereses nacionales” venezolanos y ha instado a una “reducción de la tensión” en torno a Venezuela.
“Pedimos resolver la cuestión mediante un diálogo constructivo y el respeto al Estado de derecho”, recoge el texto.

“Celebramos los esfuerzos de las autoridades oficiales del país y reafirmamos la inquebrantable solidaridad de Rusia con el pueblo y el Gobierno venezolanos”, indica la comunicación, antes de abogar por el respeto a la Carta de Naciones Unidas.
“América Latina y el Caribe deben seguir siendo una zona de paz y debe garantizarse el desarrollo soberano de los países de la región”, dice el comunicado.
La noticia llega de manera sorpresiva, después de que el Kremlin ha sido enfático en su postura frente a la legitimidad del mandato del dictador venezolano y haya abogado por su liberación ante las autoridades norteamericanas.

El lunes, Rodríguez juró el cargo como presidenta encargada de Venezuela ante el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y ha asumido así las funciones de la jefatura de Estado tras la captura de Maduro.
El pasado sábado, 3 de enero, Rusia condenó la acción militar de Estados Unidos en Venezuela y exigió que Washington libere a Nicolás Maduro y a su esposa.

Venezuela es el aliado más importante que tiene Rusia en Sudamérica, aunque el Kremlin no ha llegado a ofrecer asistencia a Caracas en caso de conflicto con Estados Unidos.
“Pedimos firmemente a las autoridades estadounidenses que reconsideren su postura y liberen al presidente legalmente electo del país soberano y a su esposa”, señaló el Ministerio ruso de Relaciones Exteriores en un comunicado.
Previamente, Rusia había denunciado “un acto de agresión armada contra Venezuela (…) profundamente preocupante y condenable”.

“Los pretextos utilizados para justificar tales acciones son insostenibles. La hostilidad ideológica triunfó sobre el pragmatismo de negocios”, sostuvo la cancillería.
Por su parte, Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España rechazaron “cualquier intento de control” sobre Venezuela, después de que Estados Unidos asegurara que asumió el control del país.

Los seis países manifestaron su preocupación por la estabilidad regional después de los ataques de Washington que resultaron con la captura de Maduro.
Donald Trump dijo que uno de sus principales objetivos es mantener el dominio sobre el petróleo de Venezuela, que cuenta con las mayores reservas de crudo del mundo.
*Con información de Europa Press.
