En la morgue de Maicao permanece el cadáver del estudiante alemán Elxnat Leif Lino, asesinado en un intento de hurto en La Guajira.
Leif fue baleado por criminales que intentaron robarle su motocicleta, una Suzuki DR 150.
Luego de dispararle, los ladrones intentaron huir con la motocicleta de la víctima, una Suzuki de color azul y blanco, equipada con parrilla trasera y un cajón de carga negro, pero no lograron encenderla y abandonaron el lugar.
El joven había llegado a Colombia a estudiar en un intercambio en la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, en Bogotá.

Luego de haber cursado con éxito las asignaturas, el joven decidió ir a hacer turismo por Medellín, la Costa Atlántica y la Guajira, para después regresar a su natal Darmstadt, un pequeño poblado del sur de Alemania.
Elxnat Leif Lino, ciudadano alemán asesinado en La Guajira, realizaba un intercambio universitario en Bogotá. Esto decía sobre Colombia. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/Dh30W8CyOW
— Revista Semana (@RevistaSemana) January 7, 2026
Allí, su muerte cayó como un baldado de agua fría, pues era reconocido no solo por su disciplina, también por haber fundado una startup llamada ALL-LCA, para optimizar procesos sostenibles en pequeñas y medianas empresas, según indicó el diario El Tiempo.
Precisamente, dos amigos con los que creó esa empresa le advirtieron que viajar a Colombia podría ser peligroso, pero él decidió asumir ese riesgo, quería, entre otras cosas, conocer el desierto.
En Alemania, el joven también era colaborador de una empresa de bicicletas, llamada Cucuma Bikes. Su representante, Dirk Merz, según El Tiempo, describió al estudiante asesinado en Colombia como “un verdadero visionario en materia de sostenibilidad”.
“Era una persona increíblemente amable y servicial. Todavía no podemos creerlo”, dijo al medio alemán BILD.
“Todos le aconsejaron que no viajara a una zona tan peligrosa”, agregó.
Ese mismo medio conoció que la familia de Leif se enteró de la trágica noticia a través de la Polizeipräsidium Darmstadt (autoridad de Darmstadt).
Leif compartía con su padre, un docente de profesión, y su hermano, la pasión por el Shinson Hapkido, un arte marcial coreano que practicaban juntos en un club deportivo, de ahí que algunas personas piensen que haya intentado evitar el robo y haya enfrentado a los ladrones que le quitaron la vida.

Tras un consejo de seguridad departamental realizado este miércoles en La Guajira, las autoridades ofrecieron una recompensa de 70 millones de pesos para dar con los responsables del crimen.










