La investigación contra Carlos Caicedo, exgobernador de Magdalena, aterrizó en la Unidad de Fiscales Delegados ante la Corte Suprema de Justicia, tras advertir que los hechos denunciados por las víctimas ocurrieron cuando Caicedo se desempeñó como mandatario del departamento.
Advirtieron en el ente acusador que el caso fue priorizado dadas las características de los hechos denunciados y por tratarse de un caso de violencia contra las mujeres. Aseguraron que recibieron las denuncias y esperan ampliar la información con las víctimas.
El asunto no es de poca monta y se ha convertido en un escándalo, pues luego de conocer las primeras denuncias contra Caicedo, vinieron nuevos casos que están siendo investigados por el Fiscalía.
La denuncia fue revelada por La FM, que dio a conocer chats entre quienes serían las víctimas y el exgobernador Caicedo. Allí, según las evidencias, él les hace presuntas insinuaciones de tipo sexual para poder “escalar” en los cargos a las mujeres.
“Fue un momento complicado, complejo, porque la única forma de poder escalar dentro del movimiento y de poder escalar a nivel laboral era acceder a las pretensiones que él en su momento nos pedía. En reuniones que se hacían en hoteles muy representativos de la ciudad, él señalaba en qué habitación estaba, nos pedía que subiéramos; en mi caso, que estaba en tal habitación, que de esa manera podía escalar mucho más rápido dentro de la Gobernación o de la entidad, en mejores cargos si accedía a estar a solas con él”, le dijo la mujer a La FM.

El mismo medio también dio a conocer chats aportados por otra mujer que trabajó con Caicedo y que, según la emisora, contienen mensajes de tono sugestivo enviados fuera del horario laboral y ajenos a asuntos profesionales.
En uno de los intercambios, se lee un mensaje atribuido al exgobernador que decía: “Me gustas, ¿podemos a las 10 de la noche?”. La respuesta de la mujer fue: “Perdón, pero no le estoy entendiendo”.
En la conversación aparecerían mensajes que posteriormente habrían sido borrados y una respuesta de la denunciante en la que manifiesta incomodidad y pide respeto, señalando que tenía pareja.