Tras el escándalo que ha rodeado al precandidato presidencial y exgobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, por denuncias de presunto acoso sexual ocurridas durante su administración departamental, se han conocido nuevos testimonios y evidencias que amplían el alcance de las acusaciones y se suman a los relatos de varias mujeres que aseguran haber sido víctimas de conductas indebidas.
El pasado lunes 26 de enero, La FM reveló nuevos testimonios de mujeres que trabajaron en la Gobernación del Magdalena y que decidieron hablar con esa emisora. Según explicó el medio, las denunciantes entregaron conversaciones de mensajería que fueron revisadas directamente en sus teléfonos y que, de acuerdo con su relato, respaldan esos señalamientos.

Uno de los testimonios corresponde al de una mujer que trabajó en el área de protocolo del despacho del entonces gobernador. De acuerdo con su versión, su labor consistía en acompañar a Carlos Caicedo en eventos políticos y sociales, atender su agenda y permanecer a su lado incluso después de finalizar actos oficiales.
Ella relató que el exgobernador le habría hecho propuestas de carácter sexual de forma directa. “Lo que me dijo es que si yo me acostaría con él, que si yo me sentía atraída por él. Siempre mi respuesta fue que no y su reacción fue bastante atemorizante”, dijo la mujer.
La denunciante explicó que la situación la hizo sentir intimidada e impotente, no solo por las insinuaciones, sino por el cargo que ocupaba el funcionario.
También, agregó que trabajó durante varios meses en el despacho y que, en más de una ocasión, los escoltas y conductores del exgobernador fueron quienes, según dijo, le brindaron apoyo y actuaron para evitar situaciones incómodas, tanto con ella como con otras mujeres del equipo de protocolo.

En su testimonio, afirmó que intentó buscar apoyo dentro de la Gobernación del Magdalena, pero que las respuestas que recibió tendieron a restarle gravedad a lo ocurrido.
Según dijo, algunas personas le sugirieron que esperara, que tal vez se trataba de una situación asociada al consumo de alcohol o incluso que podía ser una “prueba” para medir su comportamiento. “Yo no sabía qué hacer ni a quién acudir”, afirmó, al referirse a la falta de orientación que encontró dentro de su entorno laboral.

El mismo medio también dio a conocer chats aportados por otra mujer que trabajó con Caicedo y que, según la emisora, contienen mensajes de tono sugestivo enviados fuera del horario laboral y ajenos a asuntos profesionales. En uno de los intercambios, se lee un mensaje atribuido al exgobernador que decía: “Me gustas, ¿podemos a las 10 de la noche?”. La respuesta de la mujer fue: “Perdón, pero no le estoy entendiendo”.
En la conversación aparecerían mensajes que posteriormente habrían sido borrados y una respuesta de la denunciante en la que manifiesta incomodidad y pide respeto, señalando que tenía pareja.
