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 Carlos, de 4 años, en la coronación de su madre en 1953, junto a su abuela Elizabeth y su tía Margaret.
Carlos, de cuatro años, en la coronación de su madre en 1953, junto a su abuela Elizabeth y su tía Margaret.

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La Reina ha muerto, ¡Viva el rey!: así será el reinado de Carlos III

¿Reducirá la monarquía? ¿Cambiará todo lo que dejó su madre? ¿Abdicará en el príncipe William? Son las preguntas que afloraron apenas Carlos III se convirtió en el quinto monarca de la casa Windsor y el cuadragésimo primero de Inglaterra desde Guillermo el Conquistador.

Carlos ya tiene su lugar en la historia como el heredero que más ha esperado para reinar, pero se equipara a sus antecesores en lo escandaloso. Si George IV no dejó entrar a su esposa, Carolina de Brunswick, a la coronación, Eduardo VII fue llamado a juicio por el marido de una de sus amantes y Eduardo VIII dejó el trono por el amor a Wallis Simpson, el nuevo monarca no se quedó atrás.

La sombra del triángulo amoroso que protagonizó en los años noventa con su primera esposa, Diana Spencer, y la hoy reina Camilla le restaron popularidad. No pocos han seguido la línea de la fallecida Diana, quien decía que él no era apto para reinar y que debía cederle el trono a su hijo William, el nuevo heredero. En su primera alocución Carlos dio a entender que eso no sucederá.

La reina, sabia y pragmática, lo liberó un poco de la presión por Camilla, ordenando que fuera llamada reina, derecho que se le pretendía negar por su pasado adúltero con Carlos. Los expertos opinan que no es lo mismo ser visto como príncipe heredero que como rey y que las percepciones cambian. Además, la pareja demostró que su matrimonio es sólido y a ella se le reconoce su trabajo por la monarquía y ser la única que sabe calmar el mal genio de Carlos.

 Tras años de desprecio por su amor adúltero y de ser culpados de la infelicidad de Lady Di, Carlos y Camilla se casaron en 2005, en una boda de segunda, en cuya recepción la reina no duró diez minutos.
Tras años de desprecio por su amor adúltero y de ser culpados de la infelicidad de Lady Di, Carlos y Camilla se casaron en 2005, en una boda de segunda, en cuya recepción la reina no duró diez minutos. - Foto: getty images

Más preocupante ha resultado en el último año la racha de malas notas alrededor del dinero. Primero, en septiembre de 2021 se supo que un allegado al rey negociaba honores y cenas con él por millonarias donaciones para sus obras benéficas con millonarios de Rusia, China y Arabia Saudita. En julio, salió a la luz que recibió un donativo de alrededor de 3,1 millones de dólares, según The New York Times, por parte de Hamad bin Jassim bin Jaber al Thani, de la familia real de Catar.

Por último, trascendió que aceptó una contribución por 1,3 millones de dólares de la familia del criminal Osama bin Laden. Para los opinadores eso tiende un manto de duda sobre sus aptitudes para reinar. Desde hace tiempo, se cree que uno de sus proyectos bandera es reducir la monarquía. Ello cae bien en los que creen que los 85 millones de dólares que les cuesta a los contribuyentes son demasiado.

 El rey limó asperezas con su sucesor, William, pero su piedra en el zapato siguen siendo su hijo Harry y su esposa, Meghan, que hablan pestes de la casa real tras su retiro de la monarquía.
El rey limó asperezas con su sucesor, William, pero su piedra en el zapato siguen siendo su hijo Harry y su esposa, Meghan, que hablan pestes de la casa real tras su retiro de la monarquía. - Foto: ap

Pero no es de buen recibo para los que consideran que eso sería aminorar la presencia de la institución en el país, lo cual llevaría a que la gente empiece a verla irrelevante y quiera abolirla. Especialmente contrario a esa idea es su hermano Andrés, duque de York, de quien Carlos ha dicho que quiere ser él.

Venido a menos por su escándalo sexual a raíz de la amistad con el pedófilo Jeffrey Epstein, a tal punto que su madre tuvo que despojarlo de deberes, títulos y el tratamiento de alteza real, él cree que merece una reivindicación tras negociar con la mujer que lo acusó de tener sexo con ella cuando era niña. Y quiere que sus hijas, Beatrice y Eugenie, sean miembros de la familia en funciones. Al rey no le suena nada de eso.

 Comenzó su reinado codeándose con la gente a las afueras del Palacio de Buckingham. Se espera que cumpla la regla de no entrometerse en el gobierno como lo hizo como príncipe de Gales.
Comenzó su reinado codeándose con la gente a las afueras del Palacio de Buckingham. Se espera que cumpla la regla de no entrometerse en el gobierno como lo hizo como príncipe de Gales. - Foto: reuters

Carlos III estrena su reinado con el problema de su hijo menor, Harry, duque de Sussex. Desde su retiro de la monarquía no ha hecho sino lanzarle reproches a su desempeño como padre. De hecho, para finales de este año se espera un libro de memorias que asusta a los cortesanos. El dilema del monarca es que está molesto con Harry, pero no quiere alejarlo del todo, pues guarda el remordimiento de que si no hubiera dejado que eso pasara con Diana quizá estaría viva.