El terremoto que golpeó a Colombia y puntualmente al Chocó dejó graves daños en el colegio Carrasquilla, uno de los principales planteles educativos de Quibdó. Sus dos sedes resultaron afectadas y, por ahora, no existen garantías para que los estudiantes puedan regresar a las aulas.

Sol Rentería, profesora de inglés de la institución, habló con SEMANA y recordó los minutos de terror que vivió cuando comenzó el movimiento. Estaba en clase junto a 41 estudiantes y acababan de terminar una oración.
“Los gritos de mis estudiantes están en mi mente”, aseguró. Mientras los muros se movían, profesora y alumnos repetían: “Dios está con nosotros”.
La situación se volvió todavía más angustiante cuando comenzaron a caer partes de la estructura. “Al sentir ya los ladrillos encima de nosotros (…) dijimos: ‘se nos derrumbó, ya nos sepultamos’”, relató.
Los menores gritaban desesperados mientras intentaban salir. “Señor, nos morimos, mi mamá”, recuerda haber escuchado Rentería antes de lograr abandonar el edificio junto con sus estudiantes.
El terremoto también golpeó a su familia
El drama de la profesora no terminó al salir del colegio. La casa de su padre, donde ella creció, quedó con daños tan graves que deberá ser demolida. Su papá tuvo que trasladarse a otra ciudad para quedarse con familiares.
“Mucha gente hoy no tiene dónde vivir”, explicó Rentería, quien señaló que varias personas permanecen en casas de vecinos o lugares adecuados temporalmente después de perder sus viviendas.
A esto se suma el dolor que vive de cerca por la muerte de Mateo, el hijo de seis años del alcalde de Bahía Solano, cuya familia es cercana a la docente.
“Aunque Mateo no era de sangre, para mí era mi sobrino”, expresó. La profesora aseguró que ha acompañado a la familia durante estos difíciles días y reconoció el impacto emocional que ha dejado la tragedia: “Es de verdad devastador, no estamos bien”.

Colegio Carrasquilla permanece inhabilitado
Rentería aseguró que actualmente el colegio no cuenta con infraestructura segura para retomar las actividades académicas y que tampoco existen condiciones suficientes para garantizar clases virtuales.
“El colegio está totalmente inhabilitado”, afirmó. Por ello, hizo un llamado para avanzar en la reconstrucción de las aulas y garantizar un espacio seguro para los estudiantes que, además de haber sobrevivido al terremoto, ahora enfrentan la incertidumbre de no saber cuándo podrán regresar a estudiar.

