La recta final para ingresar a la Escuela de Imitación de ‘Yo Me Llamo’ vivió una de sus emisiones más emotivas con la presentación del imitador de Pablo Alborán.
En una noche crucial donde el cuerpo de jurados, integrado por Amparo Grisales, César Escola y Elder Dayán, analizó detalladamente las capacidades vocales y escénicas de los aspirantes, el participante logró marcar una diferencia sustancial al interpretar el éxito ‘Por fin’.

A pesar de haber admitido públicamente sus nervios al subir al escenario del “Templo de la Imitación”, el concursante consiguió transmitir la carga emocional exigida por el tema musical.
La propia Amparo Grisales destacó el impacto de su presentación al afianzar que la interpretación le había “tocado el alma”, valorando la sensibilidad del participante sobre el escenario.
No obstante, los evaluadores hicieron hincapié en que aún debe pulir aspectos técnicos esenciales para lograr el doble exacto, tales como el manejo del acento y el control del vibrato.
¡Un verdadero estallido de rock con ‘Livin’ on a Prayer’! 🎤⚡ El imitador se llevó grandes elogios por su potencia vocal y dominio del escenario, aunque los jurados le aconsejaron dosificar la energía para no perder el control. #YoMeLlamo https://t.co/9YLtCZHqz3
— Caracol Televisión (@CaracolTV) August 15, 2026
La jornada de admisiones se caracterizó por una estricta revisión de los detalles técnicos en los participantes. En contraste con momentos de alta energía como las interpretaciones de ‘Jon Bon Jovi’ (Livin’ on a Prayer) y ‘Tina Turner’ (The Best), quienes recibieron elogios por su despliegue vocal e intensidad escénica, otros concursantes se enfrentaron a observaciones más rigurosas sobre su desempeño.

Casos como los de los imitadores de Beéle y Leonardo Favio evidenciaron las exigencias del panel. Al primero se le señaló la necesidad de gestionar de manera más eficiente la respiración para mejorar la vocalización, mientras que al segundo se le sugirió recuperar la fuerza y la impronta característica que había presentado en fases previas.
El objetivo del jurado en esta etapa es filtrar a aquellos talentos que no solo posean similitud física o vocal, sino la capacidad técnica moldeable para trabajar con el cuerpo docente de la Escuela de Imitación.
Entre aciertos en movimientos corporales, como el registrado por el imitador de Darío Gómez y llamados de atención sobre la afinación en tributos a Marc Anthony, Fonseca o Pedro Fernández, el programa avanza en la consolidación de su grupo definitivo de competidores.
