Las calles de Quibdó, Chocó, cargan con historias dolorosas luego del terremoto que golpeó a Colombia. Es el caso de Rocío Salas, quien, nueve días antes del temblor, estaba celebrando y riendo con su familia con motivo de su cumpleaños número 40.
Este es el impactante testimonio de Yulieth Salas, quien perdió a su hermana Rocío Salas durante el terremoto. Rocío cuidaba a Mateo Valencia, de seis años, hijo del alcalde de Bahía Solano, Jairson Valencia. El menor también falleció. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/3YlfjnkZMN
— Revista Semana (@RevistaSemana) August 14, 2026
Las risas, los besos, las bromas y el cariño de los suyos hicieron que el pasado 1 de agosto fuera un día diferente para Salas. Estaba acompañada de sus dos hijos, una niña y un niño, quienes la colmaron de abrazos y, sobre todo, de mucho amor.
Salas tenía una amistad muy cercana con la mamá de Mateo Valencia, el niño de seis años e hijo del alcalde del municipio de Bahía Solano, Jairson Valencia.
La mamá de Mateo le pidió a su amiga que el pasado 10 de agosto, día del terremoto, le hiciera el favor de llevarlo al jardín, pues ella tenía que ir a trabajar. Como eran muy amigas, Rocío no se negó y llegó muy temprano en la mañana a la casa de la mamá de Mateo para llevarlo a estudiar.

El niño seguramente se estaba preparando para ir esa mañana al jardín, como era de costumbre, pero algo salió mal. A las 7:34 a. m., la tierra se sacudió como no lo había hecho en Colombia durante la última década.
Se presentó en el país un terremoto de 7.4 grados que tuvo un impacto devastador. Una de las regiones donde más se sintió la sacudida fue en el departamento de Chocó en 20 de los 31 municipios.
La catástrofe replicó en el barrio Medrano, de Quibdó, donde se encontraba Rocío con Mateo listos para irse a la escuela. La casa se sacudió de lado a lado, las vigas no aguantaron y cedieron impidiendo que Rocío abriera la puerta que daba a la calle para salir corriendo.

En medio de la angustia y al no poder abrir la puerta para salir, dos casas, la de Mateo y la de un vecino, colapsaron y los dejaron atrapados bajo los escombros. “Salí como una loca al barrio Medrano y efectivamente hablé con la amiga (mamá de Mateo) y le pregunté dónde está la nena (Rocío) y ella me dice que están colapsados (debajo de los escombros)”, relató a SEMANA Yulieth Salas, hermana de Rocío.
Rocío y Mateo hacen parte de las víctimas que dejó el terremoto en Colombia. Sus historias conmueven hoy al país, una nación que llora por los más de 280 muertos que han sido retirados de entre los escombros.
