Una nueva investigación contra el presidente Gustavo Petro inició en la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes.
El mandatario fue denunciado por la exfuncionaria del Estado Leszli Kalli López por “presunta proliferación internacional de drogas ilícitas, lavado de activos y enriquecimiento ilícito, así como otros delitos conexos que pudieran determinarse en el curso de la investigación”.
La denunciante sustentó su denuncia en la inclusión del nombre del presidente Petro en la denominada lista Clinton, emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Según argumentó, esa “circunstancia constituiría un indicio relevante de la existencia de actividades ilícitas de carácter financiero que, en su criterio, deben ser investigadas de oficio por la Fiscalía General de la Nación”.
Además, pidió que se investigue por supuesto enriquecimiento ilícito a quien en su momento se creía era la primera dama, Verónica Alcocer, así como a los hijos del presidente, para establecer el origen de los “bienes fungibles y no fungibles que, según su dicho, habrían sido adquiridos en Colombia o en el exterior”.
Leszli Kalli López interpuso la denuncia el 18 de noviembre del año pasado y, el 3 de diciembre de 2025, se le asignó el expediente a la representante investigadora Gloria Elena Arizabaleta Corral.

Es recordada porque fue funcionaria de la Alcaldía de Bogotá en el periodo de Gustavo Petro, pero terminó saliendo por supuesto matoneo laboral: ella denunció entonces que, por celos de la entonces primera dama de la capital, Verónica Alcocer, salió de la administración.
Posteriormente, en el gobierno de Iván Duque, fue nombrada como tercer secretario en la Misión de Colombia ante la ONU en Ginebra el 2 de agosto de 2019.
Además, la mujer habló en 2024 con SEMANA sobre su secuestro en el avión Fokker de Avianca en 1999 por parte del ELN.

Leszli Kalli pretendía viajar de Bucaramanga a Bogotá para volar a Israel el 12 de abril de 1999, cuando guerrilleros del ELN se tomaron el avión en el aire y obligaron a un aterrizaje forzoso.
“El aterrizaje, en medio de la fuerte tensión, fue sencillo. El avión llegó al borde de la pista, la aeronave hizo un giro y empezó a quedar enterrada; se oía un ruido muy fuerte y empezó a saltar barro a las ventanas de la aeronave y se apagó”, contó.
El comandante del ELN pidió a los secuestrados bajarse solo con el documento de identidad. Todas las pertenencias quedaron en el Fokker 9463.
Aterrizaron en el Magdalena Medio, un lugar que ella reconoce por el bochorno. Después, la internaron en la manigua y vivió los peores 373 días de su vida.
