El 100 % de las obras de construcción adelantadas por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) en Bogotá ha tenido afectación por la situación de orden público, pues todas han sufrido consecuencias directas o indirectas en su ejecución, informó este miércoles la entidad del Distrito.
Según el informe del Instituto, se han presentado dificultades en las obras de infraestructura para el sistema masivo de transporte, en obra física relacionada con malla vial principal y espacio público, así como en la ejecución de obras de mantenimiento y conservación.
“Se han dado las mayores afectaciones durante las jornadas de paros y movilizaciones, adicionales a daños y hurtos presentados durante los hechos de violencia y vandalismo, en diferentes puntos de la ciudad”, señaló la entidad.

La causa que más afectó el desarrollo de las obras fue la falta de mano de obra por la imposibilidad de movilización del personal. Esta situación particular se vio reflejada en el total de las obras tanto del subsistema vial, como las del sistema TransMilenio.
La suspensión en el suministro de materiales también tuvo afectación en todas las obras de construcción, con relación a insumos de cantera, plantas de asfalto, etc., provenientes de municipios aledaños a Bogotá.
Las obras se vieron afectadas además por la suspensión de transporte de escombros, ya que los botaderos de material autorizados se encuentran en su mayoría en las afueras de la ciudad y con el paro camionero no se permitió la circulación.

“Es importante mencionar que, en algunos casos, empresas que cuentan con su propia maquinaria y vehículos como volquetas o camiones, han visto impactada la movilidad de su flota por las vías de hecho de los protestantes, quienes acudieron a pinchar sus vehículos y amenazar con vandalización de los mismos”, confirmaron desde el IDU.
La situación de orden público de los últimos días ha afectado negativamente a varios sectores de la economía, dijeron desde la entidad; sin embargo, la construcción, sector que había sido privilegiado en tiempos de pandemia al mantenerse activo, “ha sufrido las consecuencias derivadas de las actividades de tipo social como protestas, manifestaciones, paros y vandalismo”.
Consecuencias directas para el transporte
Como consecuencias directas se identifican actos de vandalismo, robos y saqueos, con diferencias importantes entre los dos subsistemas: vial y de transporte.
En el caso del subsistema vial, de los 19 proyectos que se encuentran en ejecución por parte del IDU, dos fueron afectados por actos de vandalismo y saqueos, en obras ubicadas principalmente en las localidades de Bosa y Chapinero. Dichos proyectos corresponden al 5 % del total de 37 que se encuentran en ejecución.
En el caso de las obras de TransMilenio, se identifica que cuatro proyectos, de los 18 a cargo del subsistema de transporte, correspondientes al 10 % del total de proyectos IDU en construcción, sufrieron actos de vandalismo y saqueos.

Los 14 restantes se han visto afectados por la dificultad en la movilidad y reducción de la jornada laboral para garantizar el bienestar de los trabajadores; la escasez y el retraso en el suministro de material granular para ejecución de actividades previstas; los retrasos para llevar el material objeto de demolición a los botaderos y la dificultad para acceder a terreno a recolectar información para los proyectos que se encuentra en fase de preconstrucción.
“Esto como producto de que el sistema de transporte masivo ha sido el blanco predilecto de las vías de hecho y acciones delictivas, en muchas más localidades”, dijo el IDU.

Una situación similar se presenta en la ejecución de los contratos de conservación, pues al menos el 25 % de las obras han sido “muy afectadas”, mientras que el 28 % han sido “regularmente afectadas”, debido a que se ha visto disminuido el rendimiento y, en algunos casos, la paralización de los frentes de trabajo, por falta de suministro de materiales.
