En la tarde de este domingo, 4 de enero, fue llevado hasta las instalaciones de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía General de la Nación en el Centro de Barranquilla, Álvaro Felipe Rivera Ramírez, el hombre acusado por las autoridades de haber asesinado a una joven de 22 años, instructora de yoga, en el sector de Villa Campestre, en Puerto Colombia, Atlántico.
La joven identificada por las autoridades como Valentina Cepeda Rodríguez apareció muerta en confusos hechos el 9 de abril de 2024. Desde ese momento, las autoridades comenzaron con las pesquisas que hoy terminaron con esta primera captura.
De acuerdo con la información conocida por esta revista, el hombre será judicializado por el delito de feminicidio agravado y en las próximas horas será presentado ante un juez con funciones de control de garantías para el inicio de las audiencias preliminares.

Asimismo, en su momento, el hombre, de 45 años, les dijo a las autoridades judiciales que investigaban el caso que había encontrado a la también estudiante de Licenciatura Infantil de la Universidad del Atlántico colgada de una sábana.
En ese momento, le dio aviso a un cuadrante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, que le ayudó a trasladarla hasta las instalaciones de la Clínica Porto Azul, donde murió por la gravedad de las lesiones que sufrió.

El caso pasó a manos de la Fiscalía General de la Nación, que recopiló todos los elementos materiales probatorios que responsabilizarían a Rivera Ramírez como el presunto responsable de este asesinato. En varias oportunidades, familiares y amigos de la joven realizaron manifestaciones exigiendo justicia porque sabían que no se trataba de un caso de suicidio, como se reportó inicialmente.

Lourdes Rodríguez Contreras, mamá de la joven asesinada, le dijo a El Heraldo que no descansará hasta que el responsable del crimen de su hija pague ante la justicia.
“Este es el mejor regalo que me has dado, hija, para mañana. El mejor regalo. Dios mío, gracias a Dios, que escuchó mis oraciones. Como decía mi hija, la oración más poderosa es la de una madre, y él la escuchó”, dijo la mujer entre lágrimas.

Al mismo tiempo, la mujer precisó que el proceso demoró, pero que la Fiscalía General de la Nación hizo el trabajo para poder capturar a Rivera Ramírez en el departamento del Magdalena.
“Seguiré hasta el último momento, hasta el último, para que ese miserable pague. No le va a alcanzar la vida para lo que hizo con mi hija”, agregó.
