La Puerta de Oro de Colombia, como se conoce a la capital del departamento del Atlántico, Barranquilla, no solo encanta por su belleza natural, sino también por el desarrollo urbanístico que se ha consolidado en varios puntos de la ciudad.
Además, esta ciudad es el epicentro de una de las fiestas culturales más importantes de Colombia, como lo es el Carnaval de Barranquilla, que atrae a miles de visitantes cada año para disfrutar de la cultura caribeña.


Acá le contamos acerca de algunos de los barrios tradicionales más icónicos de esta ciudad.
El Prado
Un barrio en el que se respira lujo y planeación. Tiene su origen en los años 20 y hace parte de un importante desarrollo urbanístico que expandía la ciudad hacia el norte.
Se caracteriza por sus estilos arquitectónicos suntuosos, que le han permitido ganarse un lugar como uno de los barrios que alcanzaron un alto nivel de refinamiento arquitectónico.
Sus calles con robles y jardines hacen de este sector un lugar que conecta con la naturaleza e introduce un estilo de vida en el que los detalles son lo importante.
Sus casas no son pequeñas; son la verdadera expresión del maximalismo que caracteriza la arquitectura de los años 20 y que cautiva a quienes deciden contemplarla.
El barrio El Prado es una zona residencial de alto nivel que integra estilo, calma y seguridad para quienes deciden vivir allí.

Rebolo
Un barrio en el que la cultura popular se vive desde el primer instante. Tiene una conexión profunda con las tradiciones carnavaleras que permean la ciudad.
Es el corazón de “El Toro Grande”, una danza tradicional del Carnaval de Barranquilla. Además, este barrio es de gran importancia para el deporte costeño, pues allí tuvo origen el equipo Junior de Barranquilla.

Centro Histórico
Aunque no es un barrio en sí, es una zona que alberga una parte importante de la historia de Barranquilla. Sus construcciones evocan el pasado que configuró las bases de la ciudad y muestran parte de la simbiosis cultural que confluye entre los barranquilleros.
Allí se encuentran distintos lugares emblemáticos, como la iglesia y la plaza de San Nicolás, así como la iglesia y la plaza de San Roque, esta última también vestigio de la influencia católica que ha tenido no solo la ciudad, sino Colombia en general.
El Centro Histórico de Barranquilla fue reconocido como Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional en 1999.
