Se mantiene la presencia de bandas criminales en Soledad, Atlántico, pese a los esfuerzos que han venido adelantando desde la alcaldía junto con la Policía Metropolitana de Barranquilla.


Y es que luego de que SEMANA diera a conocer la denuncia de una profesora que renunció a su lugar de trabajo tras ser extorsionada por un estudiante, la Personería de Soledad dijo en diálogo con el diario El Heraldo que son 13 los docentes de colegios que se han atrevido a denunciar amenazas por bandas criminales.
Benjamín Latorre precisó que los educadores sí han acudido a la Personería a denunciar estos hechos, por lo que han desplegado el protocolo necesario ante las autoridades correspondientes. Incluso, dio a conocer que hace 8 días convocó una reunión con la Secretaría de Educación con el fin de analizar estos casos que generan terror.
“Hay docentes que acuden a la Personería, presentan su denuncia y se les recepciona la declaración por el hecho victimizante. Posteriormente, se solicita a la Unidad Nacional de Protección la valoración del riesgo y se activa la ruta de protección“, dijo.
Latorre insistió en que es necesario que las bandas criminales no pretendan tomar el control de los entornos educativos en medio de la guerra que libran con las economías ilegales.
“Las instituciones educativas deben estar por fuera del conflicto. Son territorios de paz, de convivencia y de formación ciudadana”, expresó a El Heraldo.


El personero de Soledad también cuestionó la versión de la Policía sobre la autoría de este tipo de actos por parte de los estudiantes porque esto los estigmatiza.
“Si existen jóvenes involucrados en conductas de este tipo, deben activarse las rutas establecidas por el Ministerio de Educación y los comités de convivencia escolar, pero no se puede responsabilizar de manera general a los estudiantes ni afectar la imagen de las instituciones educativas”, afirmó.
Latorre dijo que es necesario que las autoridades en todo el Atlántico puedan reforzar las medidas de seguridad en los diferentes colegios con el fin de evitar hechos que lamentar, como ataques criminales por parte de las organizaciones ilegales.
