En medio de la emergencia que enfrentan Córdoba y varios departamentos del Caribe por las fuertes lluvias y las inundaciones en zonas urbanas y rurales, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, realizó este jueves una inspección a la central hidroeléctrica de Urrá, ubicada en el sur del departamento.
Carrillo llegó a la represa acompañado por la directora de la Defensa Civil Colombiana, Ana Milena Mejía, con el objetivo de revisar los niveles del embalse, el estado de la infraestructura y la correcta aplicación del Plan de Gestión del Riesgo, ante el impacto que pueden generar las descargas controladas en los municipios ubicados aguas abajo.

Desde la UNGRD se informó que la visita hace parte del seguimiento permanente a los puntos críticos del sistema hídrico en el país, en un contexto marcado por lluvias intensas que han provocado desbordamientos de ríos, afectaciones a viviendas, pérdidas de cultivos y evacuaciones preventivas en distintas regiones. “Estamos verificando que se estén cumpliendo todos los protocolos para mitigar riesgos y proteger a las comunidades”, señalaron voceros de la entidad.
El presidente encargado de la central hidroeléctrica de Urrá, Juan Acevedo, explicó que en las últimas horas se ha registrado una reducción en los niveles del embalse, lo que ha permitido disminuir las descargas de agua. “Las descargas bajaron a 1.390, lo que nos permite garantizar el control de la presa y mantener condiciones seguras de operación”, afirmó el directivo.
Las autoridades indicaron que esta reducción contribuye a disminuir el riesgo de crecientes súbitas en los municipios ribereños del río Sinú, varios de los cuales han reportado emergencias por inundaciones, especialmente en zonas bajas y corregimientos rurales.
La inspección en Urrá se produce mientras en Córdoba continúan las labores de atención a familias damnificadas por las lluvias, una situación que también se replica en otros departamentos del Caribe y del país, donde organismos de socorro y autoridades locales permanecen en alerta ante la persistencia de las precipitaciones y la saturación de los suelos.
Desde la UNGRD se reiteró que el monitoreo a embalses, ríos y zonas de alto riesgo se mantendrá de manera permanente, mientras avanzan las acciones de prevención y respuesta para reducir el impacto de la temporada de lluvias en las comunidades más vulnerables.
