Las fuertes lluvias que se intensificaron en las últimas semanas han sumido al departamento de Córdoba en una emergencia humanitaria que sigue creciendo día a día. De acuerdo con reportes recientes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), más de 13.000 familias han resultado damnificadas como consecuencia de inundaciones, desbordamientos de ríos y afectaciones directas a viviendas, cultivos y vías de acceso en al menos 17 municipios del departamento.
La magnitud del impacto ha llevado a las autoridades a mantener activadas las alertas y a reforzar los planes de atención, en un contexto marcado por un invierno particularmente intenso en la región Caribe colombiana.
El desbordamiento de ríos como el Sinú y el San Jorge ha sido uno de los principales detonantes de la emergencia. En zonas urbanas y rurales, el agua ha invadido hogares, arrasado con enseres y dejado a cientos de familias sin un lugar seguro donde pasar la noche.

Municipios como Lorica, Cereté, Canalete, Puerto Escondido y Montelíbano han reportado afectaciones severas, mientras comunidades ribereñas permanecen en constante riesgo ante el aumento de los niveles de los cuerpos de agua. A esta situación se suma la pérdida de cultivos y animales.
Las autoridades departamentales, en articulación con organismos de socorro, la Defensa Civil y el Ejército Nacional, han adelantado labores de evacuación, entrega de ayudas humanitarias y adecuación de albergues temporales. Sin embargo, la demanda supera la capacidad inmediata de respuesta.

Muchas familias continúan a la espera de alimentos, agua potable, elementos de aseo y abrigo, mientras persisten las dificultades de acceso a varias zonas por el deterioro de carreteras y caminos rurales. El riesgo de enfermedades asociadas al estancamiento de aguas y la falta de servicios básicos mantiene en alerta a las autoridades de salud.

Únicos por Córdoba
En medio de este panorama, la solidaridad ciudadana se ha convertido en un apoyo fundamental para complementar los esfuerzos institucionales. La campaña “Unidos por Córdoba” es un llamado a la comunidad para sumarse a la recolección de ayudas destinadas a las personas afectadas por las lluvias.
A través de esta iniciativa, se están recibiendo donaciones de alimentos no perecederos, agua potable, implementos de aseo personal, ropa y calzado en buen estado, así como colchonetas y frazadas, elementos esenciales para quienes han tenido que abandonar sus hogares o lo han perdido todo.
Las donaciones en especie pueden ser entregadas en el Centro de Convenciones de Montería, punto habilitado como lugar de recepción en un horario de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. Así mismo, se han dispuesto cuentas bancarias oficiales para quienes deseen realizar aportes en efectivo, permitiendo que la ayuda llegue de manera ágil y organizada a las comunidades más afectadas del departamento.

Esta articulación entre entidades sociales, fundaciones y ciudadanía busca garantizar que los recursos recolectados se transformen en alivio inmediato para las familias damnificadas.
La emergencia que hoy vive Córdoba va más allá de cifras y reportes técnicos. Se trata de miles de historias marcadas por la pérdida, la incertidumbre y la necesidad urgente de apoyo. En un contexto donde las lluvias continúan y el riesgo persiste, cada aporte representa una oportunidad para mitigar el impacto del desastre y acompañar a quienes enfrentan uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
La invitación es a no ser indiferentes y a sumarse, desde cualquier lugar del país, a esta causa solidaria que busca que Córdoba pueda levantarse.










