Una de las discusiones que más se han avivado en la capital colombiana, con el paso del tiempo, es la referente al manejo de las basuras, un viacrucis que la ciudad no deja de vivir. Durante el año pasado, fueron varias las denuncias que se recibieron por un aumento desaforado de los focos clandestinos de arrojo de basuras. Tras un año de ajustes en la dirección de la UAESP y de jornadas de limpieza, la situación parece aún no cesar.

SEMANA habló con el director de la entidad, Armando Ojeda Acosta, quien aseguró que aún persiste el reto de reducir los focos de basura, que a la fecha son 471 en toda la capital. Pese a ello, entre 2025 y 2026, la cifras de toneladas recogidas aumentaron cerca de un 3,87 %.

Sin embargo, detalló que “la principal causa de la afectación del espacio público es el tiempo que los residuos duran en la calle, lo que tiene que ver con el cumplimiento de las frecuencias y de los horarios por parte del operador y también por parte del usuario”.
El director resalta algunas de las cifras y los esfuerzos que ha realizado la UAESP. Durante 2026, se han recogido más de 4.951 toneladas provenientes de solicitudes de recolección de residuos especiales domiciliarios, de más de 8 mil solicitudes.
“Estas cifran superan lo logrado en 2025 para el mismo periodo (corte julio), año en el cual se llegó a 4.538 toneladas en 6.209 solicitudes, lo que representa un incremento aproximado del 9,1 % en toneladas recolectadas y del 28,8 % en el número de solicitudes atendidas”, detalla la UAESP.
¿El problema es del modelo actual?
Muchos apuntan a que el problema, más allá de un foco de residuos, es mucho más estructural y de vieja data. Bogotá produce unas 6.500 toneladas diarias, de las cuales 5.500 son de residuos ordinarios y otras 900 a 1.000 son de residuos voluminosos. La ciudad cuenta con cinco operadores de aseo en sus 20 localidades. Promoambiental y Lime tienen la mayor cobertura, con siete localidades cada una.

El concejal Juan David Quintero, del Nuevo Liberalismo, ha detallado que el problema responde a la manera como funciona el modelo, que “no debería pagar por basura transportada, sino que debería priorizar el máximo aprovechamiento de residuos y la menor generación de basura”. Asegura, además, que Bogotá pide a gritos un modelo de economía circular para gestionar los residuos.

Bogotá actualmente tiene 471 puntos críticos de basura, según el censo mensual de la UAESP
Tiene 5 operadores en las 20 localidades
• Promoambiental Distrito atiende 7 localidades
• Lime atiende 7 localidades
• Ciudad Limpia atiende 2 localidades
• Bogotá Limpia atiende 2 localidades
• Área Limpia atiende 1 localidad

¿Qué falta?
• Aumentar los castigos y la dureza con los ciudadanos que separan mal sus residuos o los sacan a otra hora.
• Contratar un nuevo modelo basado en una economía circular y no en el transporte de una carga de un lugar a otro.
• Procesos industriales para recuperar energía de ciertos residuos.
¿Cómo funcionan los contratos?
• El concejal Juan David Quintero del Nuevo Liberalismo asegura que el modelo está mandado a recoger.
• El esquema de basuras precisa que una empresa promete recoger la basura en un punto y dejarlo en otro.
• Por cada tonelada que mueve el esquema, ganan un cierto dinero.
• El esquema tiene un incentivo en que, a mayor basura, más plata.
¿Qué sería lo ideal?
Lo ideal, según Quintero, es que el esquema ahora priorice no el transporte de residuos, sino el máximo aprovechamiento de los mismos.
• Menos basura por recolectar, más reciclaje por producir.
¿Culpa de quién?
• En unos casos son los ciudadanos, que desconocen cuándo son sus días de recolección y sacan la basura antes.
• En otros casos, de los operadores que no atienden zonas, presentan demoras y no recogen los residuos a la hora que es.
¿Por qué la crisis permanece y se ha extendido?
UAESP argumenta que la razón es que la bolsa de basura que un ciudadano arroja, permanece mucho tiempo en la calle y allí se genera el problema raíz

Bogotá produce unas 6.500 toneladas de residuos al día:
• De estas, 5.500 toneladas son de residuos ordinarios, como de casas y empresas.
• Las otras 900-1.000 toneladas son de residuos en calle (residuos voluminosos como muebles, escombros).
