Vender un vehículo es una tarea que puede resultar sumamente demandante. No solo implica realizar el mantenimiento preventivo y tener los papeles al día, sino que requiere encontrar un comprador serio y honesto.

Para realizar este tipo de ventas, muchos ciudadanos recurren a plataformas digitales; otros prefieren la venta directa para agilizar el proceso. Ambas opciones hoy en día tienen sus ventajas y riesgos. Precisamente por eso, una residente de Bogotá terminaría siendo víctima de una supuesta estafa.
La situación, de acuerdo con Noticias Caracol, dio un giro dramático durante la negociación del automóvil. Ante la falta de un acuerdo inmediato con el comprador, ambas partes decidieron buscar la mediación de un policía.
Al momento de ir a buscar mediación de la Policía, la propietaria se encontraba en el asiento trasero del vehículo alimentando a su bebé recién nacido, mientras que el presunto comprador iba al volante.
Al llegar a la estación, el agente intervino en la disputa y le habría entregado las llaves del vehículo al supuesto comprador, a pesar de reconocer que la licencia de tránsito certificaba a la mujer como la única dueña legítima.

Juan Manuel Castellanos, abogado de la víctima, calificó la operación del uniformado como “grosera” e irregular. Según el jurista, el automóvil permaneció retenido sin orden judicial alguna en la estación de policía de Ricaurte desde el viernes 20 hasta el lunes 23 de febrero.
El abogado sostiene que el agente se “inventó una figura jurídica inexistente” al entregar el automóvil a quien simplemente lo iba conduciendo, ignorando por completo la tarjeta de propiedad que ratificaba la titularidad de la ciudadana.
Tras este incidente, la propietaria inició un proceso legal, puesto que actualmente se desconoce el paradero del vehículo, del supuesto comprador y de un tercer implicado que habría participado en la maniobra.
La defensa de la víctima ha solicitado una investigación exhaustiva sobre el comportamiento del uniformado, sugiriendo que su decisión podría haber estado influenciada por intereses ajenos a la ley.
Bajo la presunción de inocencia, la denuncia realizada por la víctima y su representante legal apunta a que el policía pudo haber recibido supuestamente un soborno para facilitar que el vehículo terminara en manos de quienes hoy se encuentran prófugos.
Ahora, la ciudadana espera que la justicia actúe con celeridad para recuperar su automóvil y establecer las responsabilidades penales y disciplinarias de todos los involucrados en esta presunta red de estafa.









