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Sandra Cano, la última vez que vió a su hijo Maximiliano Cano de 6 años, fue cuando lo mandó a hacer un mandado a la tienda alrededor de las 7:00 de la mañana
De acuerdo con las autoridades, de inmediato se alertó a las unidades de la policía en servicio para realizar un plan candado en la zona. - Foto: Foto suministrada por los padres de familia.

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Angustia y desesperación de familiares de niño de 6 años que desapareció en extrañas circunstancias en Remedios, Antioquia

Al menor lo mandaron a hacer un mandado a la tienda y nunca regresó.

La última vez que Sandra Cano vio a su hijo, Maximiliano Cano, de 6 años, fue el pasado miércoles, cuando lo mandó a hacer un mandado a la tienda alrededor de las 7:00 a. m. en el barrio La Primavera del municipio de Remedios, nordeste de Antioquia. Lastimosamente, como ha pasado con más de 1.000 desaparecidos en el país, no volvió a saber de él.

Pasados 15 minutos de no ver a su hijo por ningún lado, Sandra, en medio de la desesperación, se dirigió al comando de la Policía para anunciar el extraño caso. De inmediato, en conjunto con la comunidad, las autoridades comenzaron la búsqueda por todas las casas de la zona, en caños, quebradas, zona rural, entre otros. Hasta ahora, no han tenido ninguna pista, una difícil situación que tiene consternados a los habitantes de este municipio, en especial a su mamá, quien dice estar viviendo una pesadilla.

De acuerdo con las autoridades, de inmediato se alertó a las unidades de la policía en servicio para realizar un plan candado en la zona.

“Se realizó acompañamiento con la comunidad segoviana para la búsqueda. En medios de comunicación como la emisora del Ejército y redes sociales se adelanta la búsqueda, se coordina apoyo con otras entidades, se verificaron cámaras cercanas con personal de infancia y adolescencia de Segovia, pero al momento no tenemos resultados ni pistas de la desaparición”, informaron en un comunicado.

“Llevo tres días sin dormir, sin comer, la desesperación me está matando, espero el constante apoyo de las autoridades en esta búsqueda”, manifestó la mamá del menor.

Precisamente en esta zona, hace algunas semanas, el coronel Manuel Enrique González Díaz, comandante de la Décima Cuarta Brigada del Ejército Nacional, anunció en medio de un consejo de seguridad que se reforzará el pie de fuerza en los municipios de Remedios y Segovia, y que se realizarán patrullajes ofensivos para contrarrestar los enfrentamientos que se registran entre grupos armados en la zona, donde las comunidades han anunciado diversas situaciones de violencia como extorsión, secuestro, reclutamiento forzado y algunos asesinatos contra líderes sociales.

La desaparición en menores de edad en Antioquia ha preocupado a los colectivos de defensa de derechos humanos, por ejemplo, la Corporación Humanitaria Justicia al Derecho, que lanzó una alerta por las constantes desapariciones de jóvenes, específicamente en el municipio de Cáceres, en la zona ubicada entre los corregimientos de Jardín y Puerto Bélgica.

Carta anónima reveló la ubicación del cadáver de un desaparecido en Medellín

Una persona escribió sobre un papel el sitio exacto donde permanecían los restos de un joven de 24 años que fue reportado como desaparecido el pasado 14 de septiembre en el centro de la capital de Antioquia. El emisor de la carta, quien no dejó su nombre a la vista, hizo llegar el documento hasta las manos de los allegados de la víctima.

La familia tomó la decisión de seguir las coordenadas que fueron detalladas en la hoja. La travesía empezó este jueves y terminó en un terreno ubicado en las inmediaciones de la Feria del Ganado de Medellín. De acuerdo con el informante, el cadáver de Kevin Steven Gómez Paniagua estaba bajo tierra en uno de los metros cuadrados del sector. Así ocurrió.

Una de sus hermanas tomó el celular para informarle a la Policía Nacional sobre el hallazgo: el cuerpo de Gómez Paniagua fue tirado en un hueco y luego cubierto con la tierra en una zona boscosa. Inmediatamente, se desplazaron hacia el sector de Belalcázar las unidades judiciales de la institución junto al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía.

Un par de tatuajes dio los primeros indicios del joven de contextura delgada, piel blanca, cabello ondulado y de color castaño claro, referenciado entre sus conocidos con el alias de Barros. Después de cinco horas de operaciones, las autoridades confirmaron la identidad de la víctima y anticiparon que tenía marcas de violencia.