SEMANA: ¿Qué balance hace de las iniciativas que impulsó, como la vaca para las vías 4G o la tasa de seguridad?
Andrés Julián Rendón: Nos ha tocado tapar los huecos que ha dejado el Gobierno nacional. Pero en lugar de lamentarnos, en lugar de sentarnos a esperar el cambio de gobierno, hemos trabajado, como decimos los montañeros, con lo que da la madre tierra. El túnel del Toyo, por la renuncia del Gobierno nacional a honrar sus compromisos, que ascendían a los 850.000 millones de pesos, se pudo haber convertido en un elefante blanco. ¿Qué hicimos? Entre Federico Gutiérrez, el alcalde de Medellín, y yo nos echamos al hombro esa obligación del Gobierno nacional y a finales de este año vamos a entregar la vía al mar completa, la vía Gonzalo Mejía Trujillo.
Los antioqueños llevábamos un siglo para poder llegar a nuestro mar, y no solo le servirá a Antioquia esa obra, sino a los principales centros productivos del país. Nosotros vamos a poder registrar que cualquier transporte de carga podrá ahorrarse un tercio en tiempo y en trayecto en llegar a Puerto Antioquia, en el Urabá, incluso más rápido de lo que le tomaría llegar a cualquier puerto en el Caribe colombiano.

También, una vez registramos el abandono en que tenía el Gobierno nacional a los soldados y policías, creamos la tasa de seguridad. Con esto hemos entregado dignidad locativa a los soldados y policías en estaciones de Policía y guarniciones militares. Les hemos entregado desde material de intendencia hasta kit protectivo, chalecos balísticos, cascos blindados, drones, antidrones, motocicletas, camionetas, botes; en fin, todo lo que debió haber sido una obligación del Gobierno nacional para que nuestra fuerza pública, con rigor, pudiera proteger a los antioqueños. Y, por supuesto, también con cargo a la tasa (de seguridad) hemos hecho una gran inversión en infraestructura deportiva. Hay 274 proyectos deportivos que se están construyendo en el departamento, con foco en la convivencia. Todo escenario deportivo que se le quite al hampa y se les entregue a los niños y los jóvenes será un motor de convivencia en los distintos rincones de Antioquia.

SEMANA: ¿Dónde están esos escenarios deportivos? ¿En qué consisten?
A.R.: Son placas polideportivas, pistas de patinaje, canchas de fútbol, piscinas, lo que presentaron los alcaldes de 108 municipios, como el proyecto generador de convivencia alrededor de la infraestructura deportiva. Muchos, aunque contaban con ellos, estaban deteriorados o necesitaban una readecuación porque se los había tomado el hampa y el delito. Había otros municipios que ni siquiera tenían un espacio de recreación para los niños, los jóvenes, las familias. Todas las subregiones tienen proyectos, y los municipios que no lograron presentar uno todavía van a tener un chance en el primer semestre de este año para que tengan una financiación de la Gobernación con cargo a la tasa de seguridad, que generosamente han pagado los antioqueños.
SEMANA: Algunas personas han cuestionado esa tasa de seguridad, entre otras cosas, porque ha sido baja la recaudación. ¿Qué les responde?
A.R.: Que la potencia de la tasa está en que, al pagar cada ciudadano un monto pequeño, como está diseñada en un gran volumen de contribuyentes, tenemos una tasa de recaudo muy potente. Por ejemplo, de cada 100 pesos que hemos facturado, se han recaudado 62; eso es una tasa de recaudo muy exitosa para un tributo que lleva tan solo un año de existencia. Fíjese usted que, por ejemplo, es la misma tasa de recaudo que tiene el impuesto predial en Medellín. De cada 100 pesos que factura el Distrito de Medellín por predial, recoge 62, con la gran diferencia de que el impuesto predial en Medellín existe desde 1887.

SEMANA: ¿Qué espera de un nuevo Gobierno para Colombia?
A.R.: Primero, que recupere la seguridad, que arrincone a los criminales, que no contemporice más con ellos, que los enfrente, que proteja a los colombianos, en este caso a los antioqueños. Y, segundo, que mire con benevolencia a Antioquia, que nos quite de encima ese látigo pendenciero y castigador con el que manejó Petro la relación con las regiones, en especial con Antioquia.

SEMANA: ¿Qué espera de este último trayecto del Gobierno Petro?
A.R.: Que se acabe rápido. Tengo un sentimiento encontrado porque me levanto todos los días diciendo: este es un día menos de este Gobierno, pero también uno menos del nuestro. Esperemos que, por una gracia del cielo, el tiempo que le queda a él y que nosotros tenemos que padecer transcurra rápido, y que nosotros encontremos mucha imaginación para entregar en ese mismo periodo soluciones que les cambien la vida a nuestros paisanos y transformen el territorio.
SEMANA: ¿Esas soluciones tienen que ver con promesas del Gobierno Petro?
A.R.: Es que Petro prácticamente abandonó la inversión en Antioquia. Anteriormente mencioné unos huecos que tuvimos que tapar en seguridad e infraestructura, pero le puedo enunciar otros dos: él le prometió a los adultos mayores 500.000 pesos mensuales de pensión, y no se los entregó. Nosotros, fruto del ahorro burocrático que hicimos en la Gobernación de Antioquia, les compramos una renta vitalicia a los mayores que envejecieron empobrecidos y en una situación de discapacidad. Ellos están recibiendo 450.000 pesos cada dos meses.

SEMANA: ¿Cuántas personas son beneficiadas?
A.R.: Son 3.000 el universo de los mayores que en Antioquia llegaron a su etapa de adultez sin pensión alguna, están en pobreza extrema y tienen alguna situación de discapacidad certificada; mayores de 62 años, en edad de pensión.
También cubrimos el faltante que requerían las familias para acceder al sueño de adquirir su propia casa, toda vez que Petro acabó con el subsidio de Mi Casa Ya. Las familias que en Antioquia esperaban recibir 30 millones de pesos o un poco más para poder embarcarse en ser propietarias nosotros lo cubrimos acá total o parcialmente con la concurrencia de algunos municipios.
Petro no le quiso dar la plata al Toyo que porque iba a construir el acueducto de Urabá; les prometió a los paisanos nuestros de Urabá el cielo y la luna, y no les cumplió con cosa alguna. Nosotros estamos diseñando el acueducto de Urabá y, así me toque vender los muebles de la Gobernación, vamos a construir o a dejar contratada al menos esa obra para que nuestros paisanos de Antioquia tengan calidad en ese servicio básico.

SEMANA: ¿Qué sensación le dejó la situación de Briceño, donde las disidencias del frente 36 desplazaron a más de 2.000 campesinos?
A.R.: Imagínese que, cuando yo fui secretario de Gobierno de Antioquia hace 15 años, Briceño fue declarado libre de coca y de minas antipersona. Hoy de nuevo es un enclave cocalero, todo eso autoinfligido por el Gobierno nacional, que permitió el crecimiento de las Farc, del ELN y del Clan del Golfo. Ojalá el próximo Gobierno llegue con la firme decisión de combatir estos criminales, arrinconarlos; se puede.
La historia de Colombia nos ha mostrado que ha sido muy caro para la sociedad dialogar con los bandidos; lo único que se hace es generar un mal precedente, termina en una nueva oleada de violencia homicida, terrorista, de narcotráfico. A los criminales hay que combatirlos. La paz no se consolida negociando con ellos; la paz se impone con seguridad, justicia y con oportunidades sociales. Yo espero que esta situación se pueda superar con un Gobierno que de verdad entienda que la seguridad no se construye arrodillando a las instituciones.










