Actualmente, el país atraviesa un clima severo. Las intensas lluvias que se han registrado en las últimas semanas han afectado varias regiones, causando graves inundaciones y modificando la vida cotidiana de los ciudadanos. Una de las zonas más afectadas es Urabá, al noroeste de Colombia, que abarca principalmente Antioquia y partes de Chocó y Córdoba.
Las cifras oficiales indican que unas 7.500 familias han resultado damnificadas en la región mencionada, lo que ha activado los sistemas de emergencia de la Gobernación de Antioquia, que a comienzos de mes anunció el envío de asistencia humanitaria para atender las necesidades de la población afectada.

Así las cosas, la probabilidad de una crisis sanitaria en Urabá, tras las inundaciones de este febrero, es inminente y alta, de acuerdo con las autoridades regionales. La zona se encuentra en alerta naranja hospitalaria, declarada por la Gobernación de Antioquia.
Algunos informes de vigilancia de los organismos públicos encargados señalan los riesgos de “aguas tóxicas” por la descomposición de animales, pues se estima la muerte de al menos 1.200 reses, así como una probable proliferación de dengue una vez bajen los niveles del agua.

Al mismo tiempo, se ha advertido sobre los peligros para las personas, quienes pueden contraer bacterias, debido a que el movimiento de los sedimentos ha levantado esporas del suelo que aumentan los brotes de enfermedades como ántrax y clostridiosis.

Para atender la emergencia, la Gobernación de Antioquia ha estado enviando ayuda humanitaria desde la primera semana de febrero. Entre los elementos, se están enviando toldillos con insecticida, además de media tonelada de vacunas y medicamentos para prevenir enfermedades y atender a aquellos que requieren de atención médica.
La Gobernación ha asegurado que la inversión para atender la grave situación en la región de Urabá alcanza hasta los 7.000 millones de pesos.


Los colombianos cuentan con varias opciones para ayudar a las familias afectadas por las inundaciones. Canales que reciben donaciones de dinero, como la campaña “Urabá nos une” y la Cruz Roja, están abiertos para recibir aportes de la ciudadanía.
Asimismo, algunos puntos físicos en Medellín, como bibliotecas públicas o terminales de transporte, están disponibles para que las personas donen alimentos no perecederos, ropa en buen estado, colchones, toldillos y otros elementos básicos que puedan ser necesarios en esta situación.
