Un vigilante murió el 6 de enero luego de haber sido agredido el pasado 1.º de enero en la Avenida Oriental, centro de Medellín. Tras el ataque, el hombre fue trasladado en ambulancia al Hospital Pablo Tobón Uribe, donde ingresó en estado crítico y permaneció varios días bajo atención médica.
Según el reporte enviado a la línea de emergencias 123 y la notificación del hospital, la víctima ingresó lesionada y presentaba contusiones en la cabeza.
De acuerdo con versiones preliminares, el ataque ocurrió cuando un hombre en situación de calle se le acercó para pedirle dinero; al negarse a entregarlo, el presunto agresor lo habría golpeado y huyó del lugar.

Después de la agresión, el vigilante logró llegar a su vivienda, donde se desvaneció, lo que motivó su traslado de urgencia al centro asistencial. Las autoridades de Medellín informaron que el caso se encuentra en investigación para esclarecer las circunstancias del ataque y establecer las responsabilidades a que haya lugar.
La víctima fue identificada como Sergio Alfredo Zabala Galeano, de 65 años. Por ahora, las autoridades de Medellín informaron que el caso se encuentra en investigación.
El caso se suma a otros hechos de violencia ocurridos en la vía pública en el Valle de Aburrá. En 2025, en el municipio de Itagüí, un habitante de calle atacó con un arma blanca a un joven de 19 años, hecho por el cual el agresor fue judicializado.

Un hecho similar se registró días después en el centro de Medellín. Un abogado, también de 65 años, que caminaba por inmediaciones de la Plaza de la Libertad, en el sector de La Alpujarra, fue atacado con un arma blanca por un habitante de calle al no darle la limosna que le había pedido.
Tras el ataque, la Policía inició la búsqueda del responsable con apoyo de cámaras de seguridad y patrullajes en la zona. El abogado fue auxiliado por personal de la Secretaría de Salud y trasladado a la Clínica CES, donde su condición de salud era estable y las heridas no revistieron gravedad.
De acuerdo con las administraciones municipales, los programas de atención a personas en situación de calle requieren que estas se vinculen de manera voluntaria, lo que limita la posibilidad de intervenciones obligatorias.
Sobre la magnitud de esta población, el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, informó que desde 2019 la cantidad de habitantes de calle en la ciudad pasó de cerca de 3.000 a casi 9.000 personas.









