El Instituto de Rehabilitación Integral Samuel (Iris) de Valledupar es el encargado de la atención a personas con discapacidades cognitivas, problemas de adicción y explotación infantil. Esta clínica, que lleva más de 15 años de operación, anunció que deberá cerrar sus puertas debido a que no cuenta con el capital financiero para continuar operando, debido a que no ha recibido el pago por parte de 32 EPS por los servicios prestados.
Según funcionarios del instituto, estas entidades no han realizado el pago de más de 11.000 millones de pesos en facturas generadas por Iris, relacionadas con el servicio que le ha prestado a cientos de pacientes, en sus sedes ubicadas en la ciudad de Valledupar.
Dicha situación está generando el cierre parcial de sus instalaciones y de la única clínica privada que prestaba urgencias psiquiátricas 24 horas en la región, afectando así la atención de personas con problemas de salud mental y el proceso de rehabilitación física y mental de niños, jóvenes y adultos, que por largos meses han sido asistidos por profesionales de salud que pertenecen al centro médico.
Yettis Costa, cofundadora y gerente de Iris señaló que se sentía decepcionada de las entidades de salud teniendo en cuenta que ellos como institución siempre han prestado sus servicios oportunamente ‘‘como directiva de la institución y madre de un joven con una discapacidad motora, me siento defraudada por las entidades de salud y las instituciones a las que les hemos pedido respuestas, ya que por años entregamos lo mejor de nosotros para que los niños y jóvenes de los estratos más bajos pudieran ser rehabilitados y ser parte activa de la sociedad, alejándolos de la estigmatización, la drogadicción y en muchos casos, hasta de la prostitución infantil”.

Foto: suministrada a Semana por el IRIS
Añadió que esta falta de pago de entidades como Coomeva, Medimás, Caja Copi, entre otras, ha generado un millonario endeudamiento del instituto con empresas que de “buena fe” suministraron alimentos, insumos y medicamentos para la supervivencia del centro de atención en los últimos meses.
Con esto, se han perjudicado más de 450 personas entre ellos administrativos, trabajadores externos y trabajadores de la salud quienes ante el cierre del instituto no pudieron continuar realizando su labor.
A través de derechos de petición, denuncias formales y otros recursos, la clínica Iris ha hecho pública esta situación y los casos particulares con algunas EPS dirigiendo esta denuncia a la Superintendencia de Salud, la Secretaría de Salud del Cesar, la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría General de la Nación y la Presidencia de la República, instituciones que, a la fecha, no han generado una respuesta que solucione esta problemática.
"Pareciera que al sistema de salud no le importa este tipo de población vulnerable a la que le prestamos el servicio. Hay una EPS que nos adeuda más de 1.800 millones de pesos y como solución, nos ofreció 900.000 pesos porque era lo único que pagaría por los pacientes", indicó Costa.
Desde su creación, el Instituto de Rehabilitación Integral Samuel atendió más de 5.000 niños, jóvenes y adultos con discapacidades cognitivas, problemas de ansiedad, depresión, entre otros, siendo el único instituto prestador de servicios de salud (IPS) de carácter privado que prestaba las 24 horas del día sus servicios de salud mental en la región.
