Este sábado, 23 de enero, en medio de la convención nacional del Centro Democrático, el expresidente Álvaro Uribe Vélez presentó oficialmente a Paloma Valencia como candidata única de su partido en las elecciones presidenciales.
En su discurso, Uribe inició cargando contra Iván Cepeda, el candidato de Gustavo Petro, según dijo, y recordó la supuesta cercanía entre él y algunos grupos armados en Colombia.
“Asesinaron a Miguel Uribe Turbay en un momento en el cual creíamos que Colombia había superado la capacidad criminal de producir magnicidios. Todo indica que aquellos que fueron favorecidos con la impunidad total, a quienes Iván Cepeda ayudó a que les dieran impunidad total, no obstante sus delitos de lesa humanidad, como la violación de niños, el secuestro y otros”, dijo Uribe.

Advirtió que el país no puede olvidar en este proceso electoral que, después de que les dieron los beneficios de impunidad a Jesús Santrich e Iván Márquez, “Iván Cepeda aparecía como el edecán que los llevaba de brazos para que regresaran al delito, a la clandestinidad, al crimen porque estaban llamados por Estados Unidos y la justicia colombiana porque habían reincidido en el narcotráfico”.

Cepeda, añadió Uribe Vélez, “dijo que se trataba de un entrampamiento y aparecía como su edecán llevándolos del brazo hasta que regresaron al crimen. Se impulsó la Nueva Marquetalia y el país, con ellos, con la droga, ha alcanzado nuevamente la capacidad criminal de producir magnicidios como el de Miguel Uribe Turbay. Nuestro homenaje a Miguel, una tristeza que irá en nuestra alma por siempre. Se privó Colombia de un gran líder, de un gran organizador político, de un estudioso, de alguien que hacía la política con superior amor a la patria”.
En su discurso, Uribe Vélez también dijo que “Cepeda es el candidato de los grupos terroristas, como el país lo sabe. No por rumor”. Y lo señaló de ser castrochavista.

El país con Iván Cepeda de presidente, a juicio de Uribe, “no tiene ninguna esperanza de que pueda salir de la economía venenosa de la droga”.
“Él no es un castrochavista disimulado, no es un castrochavista sospechoso, como hay muchos, es castrochavista declarado”, afirmó. Y recordó que su nombre apareció en los computadores del jefe guerrillero Raúl Reyes, abatido entre Colombia y Ecuador.
Uribe también aseguró que Cepeda es el “puntillero” que le dará la última estocada al sistema de salud y a la reforma pensional.
Uribe y Cepeda son férreos contradictores. El segundo denunció al primero por supuesta manipulación de falsos testigos, una investigación penal que superó una década, que generó un desgaste político y en el aparato judicial del país y que terminó ganando el expresidente en el Tribunal Superior de Bogotá.









