A siete meses de que finalice el Gobierno del presidente Gustavo Petro, el ELN, la guerrilla más grande del país, volvió a dejar sobre la mesa la necesidad de un “acuerdo nacional”.
Lo hizo Antonio García, uno de los máximos comandantes del grupo armado, y uno de los guerrilleros que más trabas le puso al proceso de paz que lideraron durante más de un año los jefes negociadores del Gobierno Petro en Venezuela.
En un video desde la clandestinidad, con fondo oscuro, García dijo: “Consideramos importante dialogar con todos los grupos sociales y políticos en el país para ver si es posible construir un acuerdo nacional: erradicar la corrupción, la pobreza, erradicar la persecución política y superar el paramilitarismo”.

Habló de “un nuevo modelo económico y buscar la superación del narcotráfico. La propuesta de acuerdo nacional va dirigida a toda la sociedad. Es necesario que el país cambie, que haya un acuerdo nacional de toda la sociedad para enrutar a Colombia por los cambios. Solamente en la medida en que los cambios se hagan realidad, podemos tener paz”.
A su juicio, el ELN “no tiene nada que ver con el narcotráfico”.

Añadió: “El ELN, junto con las comunidades en Arauca, erradicaron los cultivos de coca. ¿Por qué el narcotráfico no ha sido erradicado en Colombia?“, preguntó. A renglón seguido respondió: “Todos los sectores empresariales, políticos, gobiernos, Fuerzas Armadas, negociantes, importadores, exportadores, se han beneficiado, se han lucrado con dineros del narcotráfico. Incluso, varios gobiernos financiaron la guerra contrainsurgente con dineros del narcotráfico”.
Esta es la segunda vez, en lo corrido de 2026, que el ELN le plantea al Gobierno Petro acercamientos. La primera fue el 12 de enero, cuando el grupo armado, a través de un comunicado de prensa, afirmó que buscarían “consensuar una política de soberanía nacional y popular, erradicar la pobreza, la persecución política, la corrupción y el paramilitarismo, así como diseñar un nuevo modelo económico orientado a atender las necesidades de la población y de las comunidades”.
Gustavo Petro no ha respondido oficialmente a la propuesta de Antonio García y difícilmente lo hará.
Desde que llegó al poder, el 7 de agosto de 2022, el presidente le tendió la mano al grupo armado para empezar a dialogar en Venezuela. De hecho, conformó a un grupo negociador donde la oposición tuvo asiento con José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán y esposo de la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal.

Sin embargo, desde enero de 2025, el Gobierno suspendió los diálogos con el ELN, entre otras razones, por los ataques del grupo armado en el Catatumbo, Norte de Santander, que dejaron como saldo la muerte de decenas de guerrilleros del Frente 33 de las Farc y un desplazamiento masivo de más de 5.000 personas.
En ese momento, la jefe de la delegación del Gobierno en la mesa de diálogos con el ELN, Vera Grabe, se pronunció: “Se suspende el proceso hasta que ELN definitivamente piense si quiere caminar hacia la paz. Este país no aguanta más. Se requiere de una decisión por parte del ELN si quiere con este Gobierno caminar en la paz”.










