Durante los últimos años, ha sido evidente que Bogotá mantiene un crecimiento sostenido en materia de obras de infraestructura que buscan mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, mediante la reducción de los tiempos de desplazamiento, con nuevos corredores viales y avances en el proyecto del metro de Bogotá, uno de los más ambiciosos de la capital.
Sin embargo, el avance de estas obras ha sido objeto de discusión entre varios exalcaldes de la capital, quienes buscan atribuirse el crédito por los resultados, cuando lo cierto es que muchos de estos proyectos son producto de la continuidad entre las diferentes administraciones.
Claudia López ha sido una de las exalcaldesas que ha buscado atribuirse el crédito de algunas de las obras entregadas por Galán y que, en realidad, tuvieron avances durante administraciones anteriores, como la de Peñalosa. A través de un trino, expuso cuáles, según ella, fueron sus logros y avances; sin embargo, no todo lo que afirma es preciso.

“¡Muy bien que el metro de Bogotá avance en varios gobiernos! 👏🏼 Santos/Peñalosa financiaron y contrataron la L1. Nosotros la defendimos, no la dejamos parar y la dejamos al 30 % de ejecución y con el presidente Duque dejamos financiadas y en licitación la L2, la nueva calle 13 y la ampliación de la Autonorte y la 7.ª”, aseguró en un trino.
Sin embargo, lo cierto, según las cifras, es que, por ejemplo, la nueva calle 13 sí fue licitada durante su administración, pero no fue adjudicada. El proceso fue declarado desierto tres veces. SEMANA conoció que la exalcaldesa dejó contratados dos de los cuatro grupos y uno de ellos tenía tantos problemas de estructuración que posteriormente tuvo que terminarse de mutuo acuerdo.
Esto significa que el hecho de que la obra estuviera licitada no significaba que estuviera lista para arrancar.

Respecto a la Autonorte, López asegura que esta fue una obra que dejó en licitación. Sin embargo, esta tenía un grave problema, pues la Anla había negado la licencia ambiental. Por ello, Galán tuvo que coordinar con la Nación para destrabar el proceso; la licencia finalmente fue aprobada y las obras comenzaron en 2026.

Sobre la ampliación de la Carrera Séptima, esta publicación conoció que, aunque Claudia dejó tres contratos adjudicados, lo cierto es que no estaban dadas todas las condiciones para comenzar la construcción, pues faltaban predios y permisos, y los tiempos de preconstrucción también eran insuficientes. Galán prolongó esa etapa para solucionar esos problemas antes de entrar a obra.

“ADLE/Galán deben financiar la construcción de la L3 y la estructuración de la L4. Pero también hay que concretar lo que les dejamos. Tras dos años y medio de alcaldía, no han sido capaces de contratar ni la L2 ni la nueva calle 13. Solo la Autonorte y la mitad de la 7.ª han empezado obra. Tampoco han contratado el segundo cable que dejamos listo en Ciudad Bolívar. En diciembre entregarán el cable que dejamos financiado y contratado en San Cristóbal”, dijo la exalcaldesa en otra parte del trino.
Respecto a esa crítica en la que expresa que tampoco han contratado el segundo cable que supuestamente dejó listo en Ciudad Bolívar, denominado el Cable Potosí, SEMANA conoció que sí fue adjudicado con Claudia López, pero no estaba listo para iniciar, dado que había un faltante de 400 predios y problemas de titulación.

La administración de Galán, ante este panorama, tuvo que sanear los problemas prediales y conseguir recursos adicionales para poder iniciar la obra.
Respecto a los supuestos avances del cable de San Cristóbal, lo cierto es que, aunque tuvo financiación, no presentó avances significativos, pues el proyecto llegó en enero de 2024 prácticamente sin avance de construcción. Debía llevar un 13,35 %, pero fue recibido en 0 %. Ahora registra un 95 % de ejecución.
