Jorge Lemus, uno de los hombres más cercanos al presidente Gustavo Petro, no va más como director Nacional de Inteligencia.
SEMANA confirmó que el presidente Gustavo Petro tomó la decisión la semana anterior y se la oficializó a Lemus, a quien conoce desde que ambos militaron en la desaparecida guerrilla del M-19. La conversación fue telefónica, cordial y se extendió durante varios minutos.
Sin embargo, Lemus llegó a la Casa de Nariño desde las 10:00 de la mañana de este miércoles, 14 de enero, porque el propio Petro lo convocó a un encuentro privado y hasta esta las 12:30 del mediodía no se habían reunido.
Lemus tiene claro que su tiempo en la Dirección Nacional de Inteligencia finalizó y el objetivo del encuentro con su jefe político fue para que este le confirme cuál será su nuevo cargo en el Gobierno.

En otras palabras, Lemus no saldrá de la Casa de Nariño y lo más probable es que termine en un cargo diplomático, según las primeras versiones.
SEMANA confirmó que el presidente Gustavo Petro ya tiene el reemplazo de Jorge Lemus. Será René Guarín, exmilitante del M-19, quien hoy hace parte del anillo cercano al presidente en la Casa de Nariño.

Es jefe de la oficina de tecnologías y sistemas de información, que está a cargo del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y responde directamente a la Presidencia de la República.
En la hoja de vida se destaca que Guarín es ingeniero de sistemas y tiene una especialización en auditorías de sistemas de comunicación. También pasó por la subdirección de Inteligencia y es experto en estrategias de seguridad con manejo de drones. Guarín ha sido cercano a Petro y por eso sería una persona de su entera confianza.

La hoja de vida de Guarín no ha sido publicada en la página oficial de la Casa de Nariño, pero sucederá en las próximas horas.
La salida de Jorge Lemus de la DNI se produce horas después de que el secretario de Transparencia y ministro de Justicia (e), Andrés Idárraga, denunciara “espionaje” a su teléfono celular a través del software Pegasus, que tiene la capacidad de rastrear las comunicaciones de los ciudadanos.
Idárraga dijo que la orden de espionaje salió desde el Ministerio de Defensa, pero otros sectores políticos fijaron sus ojos en la Dirección Nacional de Inteligencia.
Lemus también soportó el escándalo del computador de alias Calarcá, uno de los jefes de las disidencias de las Farc, donde se comprobó que el temido guerrillero, al parecer, había sostenido comunicación con Wilmar Mejía, uno de los funcionarios de alto nivel en la Dirección Nacional de Inteligencia.
Lemus afirmó que desconocía el tema, pero la Procuraduría y la Fiscalía adelantan las respectivas investigaciones para establecer si, eventualmente, Calarcá infiltró al DNI.








