La puja por el poder en el Gobierno se siente ahora en la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). Fuentes de la Casa de Nariño le confirmaron a SEMANA que su actual director, Jorge Lemus, de las entrañas del presidente de la República, Gustavo Petro, saldría de su cargo.
Las mismas fuentes revelaron que el presidente de la República citó a una reunión extraordinaria a Lemus, aparentemente con el objetivo de ofrecerle otra alternativa laboral dentro del Gobierno, lejos de la Dirección Nacional de Inteligencia, donde advierten algunos funcionarios, se están feriando cargos.

Esta nueva movida en las fichas más importantes del gobierno nacional, se suma a la salida de Angie Rodríguez del Departamento Administrativo de la Presidencia, (Dapre), en donde, se advierte, estaría ocurriendo lo mismo con el nombramiento de nuevos funcionarios, que obliga a la salida de otros.
Se sabe que Jorge Lemus militó con el M -19 junto al presidente de la República, Gustavo Petro, de ahí su cercanía con el primer mandatario, lo que no se entiende es por qué en una coyuntura tan compleja para el país termina fuera de su cargo, justamente cuando se hicieron algunas denuncias por chuzadas a integrantes del mismo Gobierno.

Este martes, el propio ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, reveló que fue objeto de interceptación de sus comunicaciones, a través del llamado sistema Pegasus, de donde se obtuvo información extraída del celular, y desde hace varios meses. Incluso hizo duros señalamientos a funcionarios del mismo Gobierno.

Hace apenas unas semanas hubo una dura denuncia por actuaciones de miembros de la DNI, ajenas a la labor de inteligencia. Estas se habían dado con el peligroso disidente alias Calarcá, quien está negociando con el Gobierno, y según la información de Noticias Caracol, habría sostenido encuentros con un alto funcionario de la DNI, llamado Wilmar Mejía, conocido como el Chulo.
En ese momento, Lemus afirmó que eso pudo haber ocurrido antes de que él llegara a la dirección de la DNI, y prometió una investigación rápida y con resultados. Sin embargo, aún no hay ningún resultado a la vista.
Este sería un cambio más en la DNI, el aparato de inteligencia del Estado, el cual ha sido fortalecido en el Gobierno Petro, pero también sobre el cual hay muchas opacidades, pues no son claras sus misiones y objetivos.
Dicha reunión también se da luego de la crisis en la que entraron los diálogos de la polémica paz urbana con las bandas criminales en Barranquilla, con la que pretendía llevar a varios temidos cabecillas a cárceles del Atlántico, pero que fue advertido en exclusiva por SEMANA y dichos movimientos fueron suspendidos desde el Ministerio de Justicia.
Hay que recordar que estos acercamientos eran liderados por la Dirección Nacional de Inteligencia en cabeza de Jorge Lemus y con un facilitador que fue designado por la Oficina del Alto Comisionado para la paz. En Barranquilla esta decisión del traslado causó revuelo por la seguridad ciudadana.










