Por unas pocas semanas, hasta el 8 de marzo, la principal disputa del Pacto Histórico no será contra la derecha o sectores a los que tradicionalmente se han enfrentado, sino que se enfocará en que la consulta del Frente por la Vida no logre un buen resultado.
Quien parece tener todas las opciones de ganar es Roy Barreras, que hasta hace poco era uno de los principales aliados del Pacto Histórico. No obstante, hoy se ha convertido en un obstáculo para la candidatura de Iván Cepeda, lo que ha hecho que los petristas purasangre se centren en ese proceso.
El verdadero pulso entre ambos sectores del denominado progresismo se definirá con el resultado de las elecciones al Congreso y la consulta interpartidista. Por ahora, los sondeos le favorecen al exembajador en el Reino Unido y son varios los que dan por descontado que él sería el ganador de ese proceso.

El petrismo ha pedido no respaldarlo ni votar en la consulta, pues la estrategia de ambos pasa por los votos que consiga Barreras en ese proceso, ya que esa sería la carta de negociación una vez se conozcan los resultados y se sienten a conversar.
La apuesta de quienes respaldan a Barreras es que pueda sumar más de 3 millones de votos, lo que parece toda una odisea, pero que, de lograrlo, le daría una gran ventaja al exsenador. Así pondría ese respaldo sobre la mesa e insistiría en que deberá ser Cepeda el que se una a su candidatura, comparándolo con 1.540.391 votos que alcanzó el senador del Pacto en la consulta de octubre de 2025.
Por su parte, el petrismo considera que no son comparables ambos procesos y confían en que Barreras y la consulta en general no obtendrán un resultado tan apabullante, pues saben que la base del petrismo sigue los lineamientos del presidente Gustavo Petro, quien ya dijo que no participará en la consulta.

“Yo creo que Roy va a sacar más de 3 millones de votos, el doble de lo que sacó Cepeda. Y se tienen que sentar a hacer un acuerdo. En la lucha política, como en el amor, todo es con hechos concretos y, si Roy tiene 3 millones de votos, es diferente a tener medio millón”, aseguró Francisco Maltés, expresidente de la CUT, quien respalda a Barreras.
Precisamente, la estrategia del exembajador pasa por mandar el mensaje a la opinión pública de que ha ido sumando apoyos que eran cercanos al petrismo. Por ejemplo, esta semana se unieron, además de la CUT, la USO y hasta un sector de la Alianza Verde, aunque muchos han dicho que, más allá del logo, no sería un grupo significativo.

Los argumentos para negociar también tendrán relación con el resultado de las listas al Congreso. En la coalición del Frente Amplio Unitario –en la que están La Fuerza, el partido de Barreras, y Unitarios, de Clara López– confían en que puedan lograr por lo menos seis escaños en el Senado. Uno de los nombres que está allí es Fabio Arias, presidente de la CUT, pero también Milena Flórez, esposa del exsenador Musa Besaile, condenado por corrupción, pero que seguiría moviendo los hilos de la política cordobesa.
“La medida de la fuerza de los candidatos después de las consultas se va a ver en los resultados del Congreso. El candidato más fuerte después de las consultas será el candidato que tenga más congresistas. Creemos que le llevamos una ventaja”, aseguró Heráclito Landínez, congresista del Pacto Histórico.

El sector de Barreras insiste en que no se pueden cometer los errores de 2018, cuando Petro se encerró solamente en la izquierda, sino que se debe repetir la estrategia de 2022 de congregar a más sectores. Considera que el mensaje del Pacto Histórico de prohibir a sus militantes y simpatizantes participar de la consulta puede ser un error costoso.
Ambos lados saben que después del 8 de marzo deberán sentarse a analizar la estrategia de cara a la primera vuelta. El pulso lo podría ganar quien haya alcanzado mejores resultados en esos procesos y en el número de congresistas con escaños. Luego de eso, y de instaurar acuerdos, volverán a unirse para enfrentar a los demás sectores en la segunda vuelta.
