Ana Milena Muñoz había guardado prudente silencio por años sobre lo que pasa en la Casa de Nariño, un lugar al que ella perteneció por cuatro años cuando su esposo César Gaviria estuvo en el poder, en una de las épocas más convulsas de la historia reciente.
La ex primera dama decidió romper ese silencio y hablar de todo en una entrevista con el periodista de SEMANA, Francisco Argüello. En esa conversación, Muñoz se refirió a Verónica Alcocer, con quien tuvo la oportunidad de compartir un largo tiempo.
El periodista le preguntó cómo vivió el tiempo que la primera dama colombiana estuvo en Egipto, donde ella se desempeñaba como embajadora. “Fueron 15 días en los que estuvo en Egipto. La visita de Verónica ayudó. A pesar de que yo tenía contactos con los ministros, cuando hay una visita oficial, es importante. Le hicimos una visita privada, la llevamos a un desierto y luego una oficial. Como no iba nadie del Gobierno, con ella logré hacer agenda", narró.

En ese momento, las dos compartieron opiniones sobre el papel que cumplen las mujeres en ese espacio de poder. Ana Milena Muñoz contó que ella le había marcado desde el inicio del gobierno. “Ella dijo que una de las primeras damas que admiraba era yo. La llamé y le di las gracias. Le afirmé que si podía ayudarla, con mucho gusto. Hablamos. A ella le encanta la música. A mí también. Eso ayudó a tener cercanía. Le tengo cariño".
Ante la pregunta de cómo ve su papel, la ex primera dama contestó: “Quería trabajar en los temas de reconciliación. Si bien hizo un trabajo con las comunidades, por la mujer, no logró acabarlo por las circunstancias que ha vivido. No logró terminar su papel”.
Muñoz aseguró que con esas circunstancias se refiere a la separación con el presidente Petro, que fue confirmada en un trino hace unos meses por el mismo presidente. “Sí, son las circunstancias de las que hablo. Eso afectó. Verónica siguió trabajando, pero no tenía el mismo apoyo y soporte. Yo le dije a ella que necesitaba legitimidad de su trabajo por parte del presidente. Y que ojalá en el discurso de posesión lo tuviera, como lo tuve con César (Gaviria). César anunció que Ana Milena iba a trabajar y crearía la Secretaría de la Juventud, la Mujer y la Familia. Pero la separación entre ella y Petro no le permitió cerrar como se esperaba”.

Al final, la ex primera dama también aseguró que no fue Alcocer la que hizo que le pidieran la renuncia en la embajada. “Todo lo contrario. Ella me decía: ‘La van a dejar en el cargo’. Yo la llamé después y le pregunté si saldría o no de la embajada, pero nunca me respondió claramente. Y dije: ‘Bueno, si quiere ayudar, me ayuda o no’. Creo que, en esa época, la primera dama ya no tenía tanta influencia en el Gobierno”.
