El Partido Liberal Colombiano vuelve a quedar en el centro de la controversia tras un duro pronunciamiento del candidato al Senado Gustavo García, quien acusó a la actual dirección de la colectividad, encabezada por el expresidente César Gaviria, de haber abandonado los principios históricos del liberalismo y de acercarse a sectores de derecha.

En un comunicado, García aseguró que el partido atraviesa una “mercantilización de las credenciales” y denunció una supuesta alianza política con el Centro Democrático. Según el aspirante, esta situación ha llevado a que la bancada liberal vote en consonancia con sectores que, en su criterio, representan a los sectores más “retardatarios” de la política.
El dirigente también cuestionó el proceso interno de asignación de avales y curules, al señalar que, según su visión, han primado los acuerdos políticos regionales sobre el debate ideológico. García afirmó que esta situación ha desdibujado el legado de referentes históricos como Jorge Eliécer Gaitán y ha generado inconformidad entre sectores que se identifican con las banderas tradicionales del partido.

En medio de este panorama, el candidato, quien lidera la lista al Senado del Frente Amplio Unitario, hizo un llamado a los sectores liberales inconformes a respaldar nuevas alternativas políticas y a reagruparse en torno a propuestas que, según indicó, buscan recuperar la esencia progresista de la colectividad.
Las críticas de García se suman a las que ya había formulado el representante a la Cámara Juan Carlos Losada, quien días atrás también cuestionó el rumbo del partido.

El congresista expresó su inconformidad con la forma en que se han tomado decisiones dentro de la colectividad y advirtió sobre una crisis interna que, en su concepto, refleja una desconexión entre la dirigencia y las bases.
Losada señaló que el liberalismo enfrenta tensiones derivadas de su orientación política y del manejo de los avales, en un contexto marcado por el reacomodo de fuerzas de cara a las próximas elecciones.

Estos pronunciamientos, tanto el de García como el de Losada, dejan en evidencia las divisiones internas que atraviesa el partido rojo, una de las colectividades políticas más tradicionales del país.
