¿Dejar de comer durante cinco días para combatir el cáncer? Esa fue la afirmación del Doctor Bayter que puso el ayuno prolongado en el centro de la discusión.
Mientras algunos estudios exploran si esta práctica podría influir en la respuesta a ciertos tratamientos, la evidencia científica todavía no permite presentarla como una estrategia eficaz para eliminar las células cancerígenas.

¿Qué dijo el Doctor Bayter sobre el ayuno y el cáncer?
“El Doctor Bayter, conocido por sus contenidos sobre salud, volvió a generar debate tras recomendar el ayuno prolongado como una estrategia para combatir el cáncer.
“Si yo tengo cáncer sí hago ayuno hasta de 5 días para tratar de matar las células cancerígenas”, afirmó en unas declaraciones que despertaron cuestionamientos por los posibles riesgos de esta práctica en personas que enfrentan la enfermedad.
Uno de sus críticos fue el nutricionista Juan Meza, quien dio a conocer su oposición frente lo dicho por Bayter:
“El ayuno prolongado en una persona con cáncer no distingue entre célula ‘buena’ y célula ‘mala’. Consume músculo, debilita las defensas y acelera un cuadro llamado caquexia, una combinación de pérdida de peso e inflamación que empeora el pronóstico”, explicó.
Por eso, insistió en que no se debe confundir una línea de investigación científica con un tratamiento demostrado contra el cáncer.
El tema no es nuevo en la investigación médica. Los científicos llevan años estudiando cómo los cambios en la alimentación y el metabolismo pueden influir en el comportamiento de las células tumorales.
Sin embargo, que exista una línea de investigación no significa que sus posibles beneficios estén demostrados ni que sus resultados puedan aplicarse a todos los pacientes.
¿El ayuno puede matar las células cancerígenas?
La respuesta, por ahora, es que no hay evidencia clínica suficiente para afirmar que ayunar cinco días elimine las células cancerígenas o haga desaparecer un tumor.
Durante el ayuno, el organismo modifica la forma en que obtiene energía y utiliza sus reservas.
Estos cambios han llevado a los investigadores a explorar si restringir temporalmente los alimentos podría modificar la respuesta de algunas células a determinados tratamientos oncológicos.
Una revisión publicada en 2021 en la revista CA: A Cancer Journal for Clinicians examinó los estudios sobre ayuno intermitente y cáncer.
Aunque identificó resultados preliminares de interés, sus autores advirtieron que faltaban ensayos clínicos de alta calidad para establecer sus efectos en seres humanos.
Por esa razón, los investigadores no recomendaron el ayuno intermitente a pacientes que recibían tratamiento activo contra el cáncer fuera de ensayos clínicos.

El riesgo de pasar varios días sin comer
El problema es que un paciente con cáncer puede tener necesidades nutricionales muy distintas a las de una persona sana.
La propia enfermedad y algunos tratamientos pueden provocar pérdida de apetito, náuseas, vómitos y pérdida involuntaria de peso.
En esas condiciones, restringir la alimentación durante varios días puede dificultar que el organismo reciba la energía y las proteínas que necesita.
El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos explica que la desnutrición puede causar debilidad, fatiga y pérdida de masa muscular, además de dificultar la tolerancia a determinados tratamientos.
Uno de los problemas asociados a algunos tipos de cáncer es la caquexia, un síndrome que provoca una pérdida progresiva de músculo y grasa corporal y que puede acompañarse de inflamación.
No es simplemente adelgazar: se trata de una alteración metabólica compleja que requiere atención médica.
Esto explica por qué no es prudente recomendar restricciones prolongadas sin una evaluación individual.
