La caspa y la caída del cabello continúan entre las afecciones capilares más frecuentes en Colombia. De acuerdo con la Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica (Asocolderma), entre el 25 % y el 30 % de la población presenta caspa, mientras que la alopecia afecta aproximadamente al 27 % de las personas. Además, el país ocupa el quinto lugar en Latinoamérica con mayor prevalencia de calvicie masculina, una condición que también afecta a tres de cada diez mujeres.
En respuesta a este panorama, la empresa La Poción, en alianza con un laboratorio en Brasil, desarrolló estudios clínicos y dermatológicos para evaluar el desempeño de sus líneas control caspa y crecimiento y anticaída. Según la compañía, las pruebas se realizaron bajo supervisión dermatológica y permitieron medir variables como la reducción de la caspa, la disminución de la caída asociada al quiebre y el crecimiento del cabello.
“Desarrollamos estudios en total sobre nuestras líneas. Las evaluaciones permitieron medir variables como la reducción de la caspa, la disminución de la caída asociada al quiebre y el crecimiento del cabello. En el caso de la rutina para el control de la caspa, los primeros resultados comenzaron a evidenciarse desde los siete días de uso en parte de las participantes y se registró hasta un 100 % libre de caspa, una reducción del 72 % en la irritación y del 94 % en la picazón, de acuerdo con las condiciones establecidas en el estudio”, explicó Angelica Quintero, cofundadora de La Poción.

La empresa también informó que la línea de crecimiento y anticaída mostró una efectividad de hasta el 100 % en las variables evaluadas relacionadas con el crecimiento capilar y la reducción de la caída. Las formulaciones incluyen ingredientes como piroctona de olamina, ésteres de xilitol y extracto de Usnea barbata para el control de la caspa, así como ají, jengibre y trébol rojo en la línea orientada al crecimiento y la disminución de la caída del cabello.
De acuerdo con Quintero, uno de los principales hallazgos del estudio fue que el cuidado capilar requiere constancia y rutinas de uso sostenidas para obtener resultados medibles. Asimismo, señaló que las investigaciones evidenciaron un mayor interés de los consumidores por incorporar a su rutina productos respaldados por estudios clínicos antes de utilizarlos.
