El sistema de salud colombiano ha enfrentado desde hace varios años un declive significativo, que ha dejado a miles de colombianos en riesgo y que ha impactado la prestación de servicios de atención y también la entrega de medicamentos.

Hace algunos días, la Fundación Canguro, que se encarga de humanizar la neonatología a través de la aplicación del Método Madre Canguro (MMC) en el cuidado de los niños recién nacidos, particularmente de los más frágiles: prematuros y con bajo peso al nacer (BPN), hizo una alerta que preocupó a muchos.

La directora de la entidad le dijo al Espectador que se han registrado varios casos de ceguera en niños prematuros en los últimos meses, casos que eran evitables.
“Estamos muy sensibles porque en cuestión de pocos meses tuvimos ocho casos de ceguera que eran evitables. Para quienes trabajamos con el método madre canguro, esto es duro. Imagínese: ocho niños quedaron ciegos por causas que pudieron evitarse”, dice Nathalie Charpak, directora de la Fundación Canguro.

Adicional a ello, se refirió al sistema de salud, asegurando que, aunque “está atravesando una transición y existen dificultades, creemos que una sociedad que no protege a sus niños más vulnerables está enferma. No importa si el gobierno es de derecha o de izquierda”, dijo.

Los casos se registraron tras la presencia de la retinopatía, una enfermedad que requiere especial atención, tras una alteración en el desarrollo de los vasos sanguíneos de la retina que afecta principalmente a los recién nacidos más prematuros, que son quienes 30 semanas de gestación o con un peso inferior a 1.500 gramos.
Si esta condición no se detecta y trata a tiempo, puede causar una pérdida irreversible de la visión. Si el diagnóstico se hace 72 horas antes para intervenir quirúrgicamente, la condición puede ser reversible, pero en los casos descritos no ocurrió.

