El hígado es de los órganos más grandes del cuerpo. Es de color marrón rojizo oscuro y llega a pesar hasta 3 libras. Entre sus diferentes funciones está la de regular varios químicos de la sangre; además produce bilis, la sustancia encargada de descomponer la grasa y prepararla para su digestión y absorción.
Al hacer parte del sistema digestivo también incide en la función de metabolizar y almacenar los nutrientes que provienen del procesamiento de los alimentos. Asimismo, favorece la producción de energía y proteínas. Su labor es de gran valor para el organismo y por ello los expertos sugieren ser consciente del cuidado a través de acciones diarias y sencillas.

En ese sentido, Medline Plus, que es el sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos y Colombiana de Trasplantes, dan varias recomendaciones.
- Disminuir las porciones de proteína animal dado que reducen la acumulación de productos de desecho tóxicos.
- Alimentarse con verduras, granos, legumbres, cereales y frutas para tener un hígado libre de toxinas.
- Evitar la grasa y el azúcar en exceso. También los alimentos ultraprocesados.
- Mantenerse hidratado. En promedio ocho vasos de agua al día.

- Moderar la ingesta del alcohol, pues el exceso de este puede provocar un daño hepático severo.
- Chequear la ingesta de medicamentos. Por ello, recomiendan tomarlo solo bajo prescripción médica, pues el abuso puede generar una falla en el hígado.
- Tener en cuenta si por condiciones como hemograma bajo, problemas neurológicos o problemas nutricionales y por receta médica es necesario tomar vitaminas y medicamentos.
- Restringir el consumo de sal, dado que en exceso aumenta la acumulación de líquidos y la hinchazón en el hígado.
- Consultar por revisión general a un médico para conocer si se está en el peso saludable. Tener en cuenta que la obesidad puede alterar el tejido hepático.
- Tener cuidado con los suplementos a base de hierbas, pues algunos pueden dañar el hígado.

Té verde para eliminar grasa del hígado
De igual forma, una investigación publicada en la revista Journal of Nutritional Biochemistry y efectuada con ratones encontró que aquellos alimentados con una dieta alta en grasas durante 16 semanas que consumían extracto de té verde y hacían ejercicio regularmente tenían solo una cuarta parte de los depósitos de lípidos en sus hígados en comparación con los observados en un grupo de control.

Los animales que fueron tratados con extracto de té verde solo o con ejercicio solo tenían aproximadamente la mitad de la grasa en sus hígados frente a los órganos de los otros. Según el portal Cuerpo Mente, los investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania (Estados Unidos), encargados del estudio, atribuyen estos resultados a los polifenoles que se encuentran en este tipo de té, los cuales pueden interactuar con las enzimas digestivas secretadas en el intestino delgado, inhibiendo parcialmente la descomposición de los carbohidratos, las grasas y las proteínas de los alimentos.

¿Cómo prepararlo?
Ingredientes
- Una cucharada de té verde
- Una taza de agua hervida
- Jugo de medio limón (opcional).
Modo de preparación
Agregar las hojas de té verde en el agua hervida, tapar y dejar reposar durante 10 minutos. Luego se cuela, se añade el jugo de limón y se puede consumir frío o caliente.

