La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías a Leonel Enrique Llanos Paternina, uno de los presuntos implicados en el ataque sicarial ocurrido el pasado 11 de febrero, en las inmediaciones de un gimnasio ubicado en La Cabrera (norte de Bogotá), donde murieron un empresario arrocero y su escolta.


Esta persona fue capturada en una acción conjunta con la Policía Nacional en Villavicencio (Meta). Los elementos materiales probatorios dan cuenta de que sería la encargada de realizar actividades previas de seguimiento, vigilancia y coordinación logística, y a bordo de una motocicleta recorrer el lugar en el que se perpetró el crimen.
Los elementos materiales probatorios recopilados en una articulación entre las direcciones seccionales de Bogotá y Cundinamarca indican que el homicidio habría estado dirigido a otro ciudadano. Así, habrían asesinado por equivocación al empresario arrocero Gustavo Aponte y a su escolta Luis Gabriel Gutiérrez, tal como reveló SEMANA en un informe periodístico.
El procedimiento de captura de Llanos Paternina fue legalizado. La Fiscalía le imputará los delitos de homicidio agravado y tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. En el curso de la investigación se conoció que otro hombre vinculado al crimen del arrocero y su escolta, y que habría facilitado la huida del sicario, fue asesinado el pasado 30 de mayo en Tibiritá (Cundinamarca).
El señalado responsable de esa acción delictiva, identificado como Onori José Yabier Mendoza Viña, fue judicializado y permanece en centro carcelario. Un fiscal de la Seccional Cundinamarca le imputó los delitos de homicidio y hurto calificado, ambas conductas agravadas.
En diálogo con SEMANA, Mario Iguarán, exfiscal general de la Nación y actualmente representante de la víctima en este fatal caso, dio más detalles.
Vea la entrevista completa con Mario Iguarán:

“Es una captura que se hace concretamente al delincuente Leonel Llanos, coautor del delito porque facilitó la materialización de la conducta del hecho como tal. Él es el que transporta en la motocicleta al individuo que dispara contra Gustavo Aponte y contra Gabriel Gutiérrez, el escolta que acompañaba al empresario ese día. Y es a través de la conducción de esta moto que logra o facilita la huida de quien había disparado”, aseguró.
Al ser consultado por el sicario, Iguarán respondió: “No se ha identificado concretamente a quien disparó, es decir, al otro sujeto que acompañaba a este tal Leonel Llanos. Si bien no se ha identificado, hay que destacar que la investigación adelantada por la Fiscalía ha acreditado, no solo con prueba testimonial, no solo con prueba documental, también con prueba técnica, que se trató de un error, de un lamentable error. El objetivo de estos personajes, de estos malandrines, como alguien podría decir, malnacidos en mala hora llegaron a este mundo, era el señor Olimpo Antonio Oliver Peñaranda”.
“Ese era el objetivo, un señor que también se encontraba en el momento en que ocurrieron los hechos en el gimnasio; es más, hay pruebas técnicas, videos que muestran cómo él estaba allí, también acompañado de un escolta. Estaba también vestido de negro como estaba Gustavo Andrés; estaba acompañado también de un escolta. Es más, cuando suceden los hechos, el escolta va donde él y seguramente le dice, porque ahí se ven los gestos. Él se quita los audífonos y le indica que algo ha pasado y por eso se retiran del lugar”, agregó Iguarán.
Respecto a las motivaciones que los delincuentes tenían contra esta persona que se salvó, Iguarán dijo desconocerlas, pero aclaró que si las conociera, tampoco pudiera hacerlas públicas. Tan solo apuntó a decir que él sí estaba amenazado por asuntos relacionados con la minería.
“Este sujeto (Leonel Llanos) pertenece a una organización criminal. Yo pensaría que es una oficina de sicarios de las que tanto se ha llenado Bogotá en los últimos años y ellos crearon un grupo en WhatsApp que se hacía llamar los gladiadores. De gladiadores no tienen nada, son lo contrario a gladiadores, bestias y literalmente lo son, no solo por las alimañas que son, por lo cobardes que son, sino por lo brutos, porque ni siquiera para eso sirven. Inmolaron, sacrificaron a una persona que no era la que ellos pensaban en su cobardía hacer; es decir, ese de gladiadores les queda bastante grande”, agregó el exfiscal Iguarán.

“Aquí incluso se está revisando la responsabilidad de muchos allegados, incluso de muchos consanguíneos, es decir, de familiares, de compañeras permanentes, de todo ese entorno de estos personajes miembros de esta organización criminal. Entonces, vienen más capturas para los miembros de esa oficina de sicarios, como también para el entorno familiar y social de las personas que tenían que ver, entre otras, con el tal Leonel Llanos”, apuntó, al indicar que espera que el ente acusador capture a otros responsables intelectuales y al sicario.
