Antes de convertirse en ‘tiburona’ del reality Shark Tank Colombia, con el que conquistó al público, hizo una sólida carrera en multinacionales automotrices como Porsche, Renault Sofasa y Derco –de esta última fue gerente nacional de Retail–.
“El logro era maravilloso porque uno podía esconderse detrás de él”. Pero entendió que podía traducir su historia de aciertos y errores en su propia marca. “No siento que ‘vendo a Julita’. Lo que intento hacer es poner mi experiencia, mi voz y mi credibilidad al servicio de algo que genere valor. Cuando uno deja de obsesionarse con venderse y empieza a preocuparse por servir, el verdadero poder es la autenticidad”.
La inspiración viene de su padre, fundador de Productos La Carreta, y de su madre, quien trabajó de la mano del padre Javier de Nicoló, y le legó una profunda vocación social. De esa herencia nació su labor como embajadora de marcas con propósito, con las que busca transformar realidades: “Desde el privilegio, el impacto y la ayuda no son una opción, sino una obligación”.
A esta convicción se suman su liderazgo en la Asociación de Emprendedores de Colombia, la autoría del libro Prepara a tus hijos para el éxito, enfocado en educación financiera, y la creación de la serie web Mi jefe es un niño, un espacio en el que visibiliza las historias de jóvenes emprendedores.
“Cuando el producto eres tú, no puedes construir una personalidad para Instagram y vivir otra al apagar el teléfono. La confianza aparece cuando hay coherencia”.
