Sostenible

Crece la preocupación científica por crisis con el “ataúd nuclear” del Pacífico: podría causar contaminación radiactiva

El aumento del nivel del mar y tormentas intensas podrían acelerar el deterioro del domo y favorecer la salida de materiales radiactivos.

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29 de julio de 2026 a las 10:05 a. m.
La cúpula fue construida para almacenar residuos de las pruebas nucleares de Estados Unidos.
La cúpula fue construida para almacenar residuos de las pruebas nucleares de Estados Unidos. Foto: Tomada de ABC-Greg Nelson

Una de las principales tareas de la comunidad científica es estudiar los fenómenos que ocurren en el planeta y el universo para identificar aquellos que podrían representar un riesgo para la Tierra o para las personas.

En ese contexto, recientes investigaciones han puesto la atención sobre el Domo de Runit, una estructura construida por Estados Unidos en las Islas Marshall para almacenar residuos nucleares.

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Diversos estudios advierten que la cúpula presenta grietas y filtraciones que han despertado preocupación entre los expertos, quienes alertan que el aumento del nivel del mar y la intensificación de las tormentas podrían afectar su estabilidad y favorecer la liberación de material radiactivo al océano Pacífico.

De acuerdo con información publicada por ABC y Science Alert el pasado marzo, el origen de esta estructura se remonta a 1958, cuando Estados Unidos detonó la bomba nuclear Cactus en la isla Runit.

La explosión dejó un enorme cráter que, años más tarde, fue rellenado con residuos radiactivos y sellado con una cúpula de hormigón conocida como el Domo de Runit. En su interior permanecen confinadas más de 120.000 toneladas de material contaminado, producto de las pruebas nucleares realizadas en la zona.

Casi medio siglo después de su construcción, el estado de la estructura genera inquietud. Los investigadores señalan que las grietas, la filtración de agua subterránea y el ascenso del nivel del mar amenazan la integridad de un depósito que fue concebido como una solución temporal para contener desechos altamente radiactivos.

Grietas y filtraciones podrían aumentar el riesgo de liberar material radiactivo al océano Pacífico.
Grietas y filtraciones podrían aumentar el riesgo de liberar material radiactivo al océano Pacífico. Foto: Getty Images

En 2020, el especialista en radiactividad marina Ken Buesseler explicó que, hasta ese momento, las filtraciones detectadas eran relativamente pequeñas y que el plutonio no representaba una fuente importante de contaminación para el océano mientras permaneciera confinado bajo la cúpula.

Las preocupaciones también fueron respaldadas por la química Ivana Nikolic-Hughes, quien durante una investigación realizada en 2018 identificó grietas en la cúpula y detectó altos niveles de radiación, además de varios radionúclidos, en muestras de suelo tomadas fuera del domo.

Aunque estos hallazgos podrían estar relacionados con filtraciones, la investigadora señaló que también podrían ser consecuencia de las deficiencias en las labores de descontaminación realizadas tras las pruebas nucleares.

Expertos advierten riesgos por el cambio climático

Uno de los principales motivos de preocupación es la presencia de plutonio-239, un elemento radiactivo que puede seguir siendo peligroso durante más de 24.000 años. El riesgo aumenta debido a los efectos del cambio climático, ya que el ascenso del nivel del mar y las tormentas cada vez más intensas podrían comprometer la estabilidad del depósito.

El deterioro del Domo de Runit preocupa a la comunidad científica.
El deterioro del Domo de Runit preocupa a la comunidad científica. Foto: Tomada de ABC-Greg Nelson

Además, el movimiento de las mareas permite que el agua subterránea entre y salga de la estructura, lo que podría arrastrar partículas radiactivas hacia la laguna y afectar a las comunidades que dependen de ella.

Aunque el Departamento de Energía de Estados Unidos sostiene que las grietas son consecuencia del envejecimiento natural del hormigón y considera que las filtraciones tienen un impacto mínimo, varios especialistas cuestionan esa evaluación y advierten que los riesgos podrían incrementarse con el paso del tiempo.