El reciclaje se ha convertido en uno de los hábitos más recomendados para reducir el impacto ambiental desde casa. Sin embargo, no basta con separar los residuos: hacerlo de forma incorrecta puede impedir que materiales como el cartón vuelvan a aprovecharse. Uno de los casos más comunes es el de las cajas de pizza, que suelen generar dudas al momento de desecharlas.

Aunque están fabricadas con cartón, no todas pueden ir directamente al contenedor de reciclaje. La diferencia está en la presencia de grasa, queso o restos de comida, ya que estos residuos afectan la calidad del material y pueden contaminar otros elementos reciclables.
¿Dónde botar una caja de pizza? El error que muchos cometen al reciclarla
De acuerdo con Reaquila, si la caja conserva partes limpias, como la tapa o algunos laterales sin manchas, esos fragmentos sí pueden depositarse junto con el cartón reciclable. De esta manera, el material podrá reutilizarse para fabricar nuevos productos de papel y cartón, lo que contribuye a reducir el consumo de materias primas.

Por el contrario, las secciones impregnadas de grasa o con residuos de alimentos deben desecharse en la compostera o en el contenedor de residuos orgánicos. Separarlas evita que el resto del cartón reciclable pierda valor durante el proceso de recuperación.
Existe una excepción que pocas personas conocen. Si la caja quedó completamente limpia porque la pizza no soltó grasa ni líquidos, puede desecharse entera en el contenedor verde, sin necesidad de dividirla en partes.

Adoptar este sencillo hábito puede marcar una diferencia en la gestión de los residuos. Revisar el estado de la caja antes de botarla permite aprovechar mejor los materiales, reducir la cantidad de desechos que llegan a los rellenos sanitarios y favorecer un sistema de reciclaje más eficiente, en el que cada residuo tenga el destino que realmente le corresponde.
