Durante años, los científicos han explorado tanto el espacio como las profundidades del océano para comprender mejor el planeta y los misterios que aún guarda. Estas expediciones no solo permiten estudiar especies ya conocidas, sino también descubrir otras completamente nuevas que amplían el conocimiento sobre la biodiversidad.

Un grupo de investigadores identificó una nueva especie de tiburón caminante, un hallazgo que llamó la atención de la comunidad científica por las características únicas de este animal.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of the Ocean Science Foundation y divulgado por Live Science, el ejemplar, bautizado como Hemiscyllium duggonae, fue encontrado en los arrecifes del sureste de Papúa Nueva Guinea. Un equipo de buceadores detectó que se trataba de una especie desconocida gracias a su distintivo patrón de manchas marrones y pequeñas rayas blancas.
Tras realizar estudios de campo y análisis genéticos, los investigadores redefinieron la distribución de dos especies ya conocidas y confirmaron el descubrimiento de este nuevo tiburón, que se convierte en la décima especie del género Hemiscyllium.

Descubren una nueva especie de tiburón que “camina”
Los tiburones caminantes reciben este nombre porque utilizan sus aletas pectorales y pélvicas para desplazarse sobre el fondo marino, como si caminaran. Esta adaptación les permite sobrevivir y alimentarse en arrecifes durante la marea baja, incluso en ambientes con bajos niveles de oxígeno.
Aunque los científicos aún intentan comprender cómo logran sobrevivir en estas condiciones, creen que esa capacidad evolucionó para adaptarse a las exigencias de los arrecifes tropicales. Aun así, destacan que la mayoría de estos tiburones no supone un riesgo para las personas y continúa asombrando por su gran diversidad y capacidad de adaptación.
Hasta el momento, Hemiscyllium duggonae solo ha sido registrado en tres localidades de Papúa Nueva Guinea. Debido a esta distribución tan limitada, los expertos advierten que podría ser especialmente vulnerable a amenazas como la degradación de su hábitat, el cambio climático y la sobrepesca.
La especie habita en el llamado Triángulo de Coral, considerado uno de los ecosistemas marinos con mayor biodiversidad del planeta. Esta región ha sido moldeada durante millones de años por los movimientos de las placas tectónicas y las variaciones del nivel del mar, procesos que favorecieron la evolución y el aislamiento de numerosas especies.
Además de albergar una enorme diversidad de corales y peces, también es un importante refugio para tiburones y rayas tropicales, en especial para los tiburones alfombra.

A diferencia de otros peces, los tiburones caminantes suelen permanecer cerca de los arrecifes donde nacen, por lo que tienen una capacidad limitada para recolonizar áreas degradadas. Esta particularidad hace que sus poblaciones sean más vulnerables a los cambios y alteraciones del entorno.
Para los expertos, este hallazgo demuestra que aún quedan especies de tiburones por descubrir en regiones poco exploradas, lo que evidencia que los océanos todavía guardan numerosos secretos sobre su biodiversidad.
