El glaciar Thwaites, conocido como el “glaciar del fin del mundo”, está ubicado en la Antártida Occidental y podría contribuir al aumento del nivel del mar más de lo que indicaban los cálculos anteriores. Una investigación liderada por científicos de la Universidad de California en Irvine y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA encontró que el agua cálida del océano está acelerando la pérdida de hielo desde abajo.

El estudio, publicado en la revista Nature Communications, presenta un modelo informático que calcula que el deshielo de esta formación podría elevar el nivel global del mar hasta 30 milímetros para 2100, es decir, unos tres centímetros. La cifra duplica las estimaciones anteriores, incluso si no se añade un calentamiento climático adicional al considerado en las simulaciones.
El agua del océano está debilitando el glaciar desde abajo
Una de las claves del hallazgo está en lo que sucede bajo el hielo. Los investigadores encontraron que el agua marina puede avanzar varios kilómetros por debajo de la parte del glaciar que todavía descansa sobre el lecho marino. El movimiento de las mareas permite que el agua entre y salga de esa zona, exponiendo repetidamente la base del hielo al contacto con el océano.
Mattia Poinelli, autor principal de la investigación, explicó que las observaciones satelitales permitieron identificar una zona de contacto más extensa de lo que suponían los modelos tradicionales.

“Las observaciones satelitales demuestran la existencia de una ‘zona de contacto con el lecho marino’, a veces de kilómetros de ancho, donde el agua cálida del océano llega a las profundidades bajo las capas de hielo y provoca un deshielo intenso”, afirmó Poinelli, según la Universidad de California en Irvine.
Para desarrollar el modelo, el equipo comparó sus resultados con observaciones de más de dos décadas y utilizó mediciones de radar de satélites de la constelación finlandesa ICEYE. El objetivo era reproducir con mayor precisión los cambios que los científicos han registrado en el glaciar.
Una cresta submarina podría dejar de contener el hielo
El riesgo no se limita a la pérdida de masa. El glaciar está apoyado temporalmente en una elevación submarina conocida como cresta de Mouginot, que contribuye a frenar su desplazamiento hacia el océano.
“Una vez que esa cresta se desprenda, el glaciar retrocederá continuamente a través de un lecho marino predominantemente retrógrado hacia su siguiente elevación topográfica, la cresta sur”, advirtió Poinelli.

Las simulaciones estiman una probabilidad del 60 % de que el glaciar pierda ese punto de apoyo antes de terminar el siglo, si se cumplen las condiciones contempladas en el modelo.
Eric Rignot, coautor del estudio y profesor de ciencias del sistema terrestre en la misma universidad, señaló que los cálculos anteriores no conseguían representar adecuadamente la velocidad de la pérdida de hielo.
“Estos resultados predicen un mayor riesgo y una mayor exposición a las inundaciones costeras de lo previsto en las próximas décadas”, afirmó.
El estudio no establece que el glaciar vaya a desaparecer por completo antes de 2100. Sus resultados muestran que incorporar los procesos que ocurren bajo el hielo puede cambiar las estimaciones sobre su evolución y su contribución al aumento del nivel del mar.
