Tres años después de haber sido captada, una fotografía tomada por el róver Curiosity el 20 de agosto de 2023 vuelve a llamar la atención. La imagen, obtenida en el cráter Gale, muestra una oscura figura en el cielo marciano cuya silueta recuerda a una medusa. Curiosity explora esta región de Marte como parte de su misión para estudiar su geología y determinar si el planeta pudo haber sido habitable en el pasado.

Aunque la fotografía pasó prácticamente inadvertida durante años, fue recuperada en redes sociales en agosto de 2026 y rápidamente comenzó a circular. La particular forma de la mancha dio pie a especulaciones sobre su origen e incluso a teorías sobre una posible relación con vida extraterrestre.
Un misterio que ha sido resuelto
Sin embargo, la explicación de la llamada “medusa” está lejos de cualquier hipótesis relacionada con vida extraterrestre. La NASA determinó que la figura no estaba suspendida realmente sobre la superficie de Marte y descartaron que se tratara de un organismo vivo o de una nave desconocida.

Este misterio se resolvió luego de que compararan la imagen con otras fotografías tomadas por Curiosity del mismo paisaje. En las capturas obtenidas apenas unos segundos antes, el cielo aparecía completamente despejado, sin rastro de la peculiar mancha que después quedó registrada.
Esta diferencia llevó a los investigadores a concluir que la figura probablemente era un artefacto producido por el sistema de captura de imágenes. Todo apunta a que la mancha se originó por un fallo o efecto digital asociado a la radiación espacial, una posibilidad relevante debido al entorno de alta radiación al que están expuestos los equipos que operan en Marte.

Marte enfrenta una exposición a la radiación espacial mucho mayor que la Tierra, debido a que carece de una atmósfera densa y de un campo magnético global fuerte que puedan funcionar como barreras protectoras. Por esta razón, los rayos cósmicos llegan con mayor facilidad hasta la superficie del planeta y pueden interactuar con los equipos de exploración.
La radiación también puede afectar ocasionalmente los instrumentos de las sondas y rovers que operan en Marte. Entre sus posibles consecuencias se encuentran anomalías en las imágenes captadas por las cámaras, que pueden producir manchas, destellos o formas inusuales capaces de generar curiosas ilusiones ópticas.
